Colombia reviste de una gran importancia estratégica para Brasil, dice su Canciller
El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorin, afirmó en Bogotá que la relación de Brasil con Colombia reviste un carácter estratégico para su país. Amorin habló en la apertura de una rueda de negocios en la capital colombiana, organizada por el Fondo de Promoción de Exportaciones (Proexport), en la que participan cerca de 270 empresarios de ambos países
El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorin, afirmó en Bogotá que la relación de Brasil con Colombia reviste un carácter estratégico para su país. Amorin habló en la apertura de una rueda de negocios en la capital colombiana, organizada por el Fondo de Promoción de Exportaciones (Proexport), en la que participan cerca de 270 empresarios de ambos países. Anotó que la importancia estratégica de Colombia para Brasil se deriva de su ubicación geográfica, el acceso que tiene a dos mares, su población y economía, que son las mayores de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), y que comparte una de las más grandes y vitales riquezas del planeta, la selva del Amazonas. El jefe de la diplomacia de la mayor economía latinoamericana se refirió en su intervención a la necesidad de mejorar el balance comercial entre ambos países, cuyo déficit para Colombia ha sido creciente. Indicó que en las negociaciones del tratado comercial entre Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y la CAN (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) tuvieron en cuenta las asimetrías que hay entre Brasil y las otras naciones suramericanas. Recordó que Brasil adoptó un programa de sustitución competitiva de exportaciones, que pretende aumentar las compras de bienes originarios de países suramericanos. "Queremos exportar, pero queremos también importar mucho de Colombia", manifestó Amorin, quien dijo que su país está interesado en los sectores siderúrgico y de la construcción, entre otros, pero muy especialmente en el de infraestructura. El ministro brasileño estuvo acompañado en la apertura del encuentro por la ministra colombiana de Relaciones Exteriores, Carolina Barco, y por los ministros de Comercio, de Interior y Justicia, de Minas y Energía, y de Transporte, así como por las embajadoras de ambos países. El presidente, Alvaro Uribe, canceló su asistencia por encontrarse en las selvas del sur del país, en la región en la que el sábado pasado murieron al menos 10 militares en un ataque de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El diplomático sostuvo que el mundo del Siglo XXI será de bloques como la Unión Europea (UE), como Estados Unidos que por si sólo es un gran bloque, o como lo es China. Agregó que "si somos capaces de actuar conjuntamente (los suramericanos), tendremos mucha más fuerza". Al recordar que el 29 y 30 de septiembre se celebrará en Brasilia la cumbre de mandatarios suramericanos, dijo que "al lado de esa cumbre política debería haber una cumbre empresarial suramericana". Por su parte el ministro colombiano de Comercio, Jorge Humberto Botero, afirmó que mientras a lo largo del siglo pasado los países suramericanos se desarrollaron "unos de espaldas a los otros", ahora hay tratados que facilitan y hacen posible un desarrollo conjunto. Las relaciones entre Colombia y Brasil, que comparten una frontera de 1.645 kilómetros en la amazonía, han estado relacionadas en el pasado con temas cafeteros, siendo ambos países los mayores productores mundiales. Botero manifestó la preocupación que le asiste a empresarios colombianos respecto de la necesidad de agilizar los procedimientos aduaneros para facilitar el comercio. Hizo también referencia a que hay que resolver los problemas de transporte y comunicación y avanzar en el recurrente tema entre los gobiernos de ambos países, de la comunicación fluvial entre ambos. El director de Proexport, Luis Guillermo Plata, se refirió al comercio entre las dos economías, que ha venido creciendo, y que en 2004 sumó 1.025,805 millones de dólares, un 26,7 por ciento más que en 2003.




