No para la violencia en Irak: 16 muertos y más de 60 heridos en cuatro atentados
Al menos 16 personas murieron y más de 60 resultaron heridas en una serie de atentados ocurridos en Bagdad y en Tuz-Jormatu, 170 kilómetros al noreste de la capital, dentro de la campaña de violencia que lleva a cabo la insurgencia iraquí
Al menos 16 personas murieron y más de 60 resultaron heridas en una serie de atentados ocurridos en Bagdad y en Tuz-Jormatu, 170 kilómetros al noreste de la capital, dentro de la campaña de violencia que lleva a cabo la insurgencia iraquí. Tres de los ataques fueron perpetrados en menos de una hora en otros tantos puntos del barrio de Karrada, un área predominantemente chií en el centro de Bagdad. Según fuentes policiales y hospitalarias, las tres explosiones en Bagdad causaron al menos quince muertos y 50 heridos. El primer ataque fue perpetrado por un suicida que hizo estallar el vehículo que conducía en las proximidades de una comisaria de policía cercana a una gasolinera en la zona comercial de Karrada, y mató a tres policías, además de herir a otros dos, según informó el Ministerio del Interior. Pocos minutos después, dos mezquitas chiíes del mismo barrio, la de Abdel Rasul y la de Al Buyuma, sufrían también los estragos de los terroristas, que mataron a al menos otras doce personas, además de causar heridas a decenas más. "Entre las víctimas hay una mujer que cayó desde el tercer piso por la violencia de una de las explosiones", aseguró un policía a EFE. El agente del orden añadió que los ataques causaron "enormes daños materiales y una serie de pequeños incendios, además de obligar a cientos de residentes a abandonar sus casas debido al miedo causado por las explosiones". También hubo un atentado en la localidad de Tuz-Jormatu, a 170 kilómetros al noreste de la capital, donde al menos un iraquí murió y otras diez resultaron heridos, cinco de ellas de gravedad, por la explosión de un vehículo, según fuentes policiales iraquíes. El ataque se produjo al paso de una patrulla militar estadounidense sin que se conozca, por el momento, si algún soldado resultó afectado. Los atentados de hoy se producen pocas horas después de que 24 iraquíes perdieran la vida y más de 60 resultaran heridos en una noche en la que explotaron seis coches-bomba en Bagdad y uno en la ciudad de Mosul, a unos 400 kilómetros al norte de la capital. El grupo del jordano Abu Musab al Zarqaui, "La Organización de Al Qaeda en Mesopotamia" asumió la autoría de los atentados de ayer en la capital. Responsables iraquíes acusan a esa organización de tratar de incitar el odio sectario para desestabilizar el país y provocar un enfrentamiento civil entre la mayoritaria comunidad chií y la minoría suní. El grupo terrorista liderado por Al Zarqaui también atenta contra los representantes suníes que cooperan con el gobierno, dominado por chiíes y kurdos, encabezado por Ibrahim Yafari, por considerarlo una imposición de las fuerzas de ocupación extranjeras. Más de 1.100 personas, muchas de ellas miembros de los cuerpos de seguridad, han muerto en Irak desde la formación del gobierno de Yafari, el pasado 28 de abril. Esta última ola de atentados en Irak coincidió con la celebración ayer en Bruselas de una conferencia internacional para tratar la reconstrucción y el futuro del país árabe. La reunión de un día, promovida por Estados Unidos y la Unión Europea, ha sido vista como el esfuerzo más ambicioso de involucrar a la comunidad internacional en el futuro de Irak desde la caída, hace 27 meses, del régimen de Sadam Husein.




