Tempestad política desata posición de miembros del Polo en ley de garantías
La ley de garantías electorales que tramitan las comisiones primeras del Congreso puso al descubierto la crisis al interior del Polo Democrático. La división quedó evidenciada ante el acuerdo que de manera individual adelantaron con el Gobierno los congresistas Antonio Navarro, Germán Navas y Gustavo Petro
La ley de garantías electorales que tramitan las comisiones primeras del Congreso puso al descubierto la crisis al interior del Polo Democrático.La división quedó evidenciada ante el acuerdo que de manera individual adelantaron con el Gobierno los congresistas Antonio Navarro, Germán Navas y Gustavo Petro.En las conversaciones con el Ejecutivo, a los parlamentarios en mención se les garantizó que la ley que reglamenta la reelección establecerá para las campañas presidenciales un anticipo de 4.000 millones de pesos.El presidente del Polo Democrático, Samuel Moreno Rojas, afirmó que no hay unanimidad, no hay acuerdo político y no hay voceros autorizados para suscribir convenios con el Ejecutivo.Expresó que existe entre los miembros de esa bancada una disparidad de criterios y un conflicto de opiniones.Consultado sobre la posición de Moreno, el representante Gustavo Petro dijo que falta comunicación y que espera que en las plenarias de Senado y Cámara el Polo Democrático lleve una posición unificada.Por su parte el senador Liberal, Héctor Helí Rojas, cuya bancada se retiro de la discusión del proyecto, explicó que al anticipo de los 4.000 millones de pesos para la campaña presidencial hay que sumarle otros 4.000 por derecho a publicad en radio y televisión.Rojas criticó la posición del Polo Democrático y anotó: "En la discusión de la reelección yo recuerdo que el senador Antonio Navarro le llevó al congresista conservador Carlos Holguin un plato de lentejas, pero ahora Holguin le entrega a Navarro una olla repleta de lentejas".El representante antioqueño, Ramón Elejalde, dijo que Antonio Navarro desde la semana pasada comentó que ya había adelantado un acuerdo con el Gobierno y lo triste es que el Polo Democrático, un partido de inmensas expectativa, se haya dejado comprar por unos denarios.




