Explosiones no dejan víctimas en consulado británico en Nueva York
Dos pequeñas explosiones causaron hoy, jueves, algunos daños en el exterior del consulado británico en Nueva York, pero según fuentes policiales no hubo que lamentar víctimas.
Dos pequeñas explosiones causaron hoy, jueves, algunos daños en el exterior del consulado británico en Nueva York, pero según fuentes policiales no hubo que lamentar víctimas. Las autoridades han establecido un amplio dispositivo de seguridad en el área, que ha quedado cerrada al tráfico, y enviado al lugar de los hechos expertos en la desactivación de explosivos. El suceso ocurrió durante la madrugada de hoy, coincidiendo con la jornada electoral en Reino Unido. Según las informaciones disponibles, la policía fue alertada de las explosiones por una llamada al servicio de emergencia hacia las 3.50 hora local (7.50 GMT). Fuentes de la policía informaron a los medios locales de que las explosiones parecen haber sido causadas por dos artefactos "improvisados", para cuya fabricación se utilizaron granadas de juguete. Los artefactos estaban en una jardinera de cemento, situada en la acera, en el exterior del consulado, que originalmente sirve para proteger el edificio. La detonación hizo que algunos pedazos de cemento saltaran por los aires y ocasionó daños en la puerta principal y alguna ventana del edificio, donde hay otras oficinas además del consulado. Algunos testigos dijeron haber escuchado dos detonaciones en cuestión de segundos. La policía ha cerrado al tráfico la tercera avenida, donde se encuentra el consulado, entre las calles 51 y 52, aunque el perímetro de seguridad se extiende varios bloques más al norte y sur de la legación diplomática. Agentes de la policía, bomberos y expertos en explosivos recorren la zona, cerrada a los periodistas, mientras un helicóptero sobrevuela el área. La noticia de la explosión hizo que sonara rápidamente la alarma en Nueva York, donde todavía está muy vivo el recuerdo de los atentados terroristas de septiembre de 2001. Las legaciones diplomáticas de Reino Unido han sido objetivo de ataques terroristas en el pasado, entre ellos un atentado suicida contra su consulado en Estambul (Turquía) en 2003. El suceso en Nueva York se produjo poco después de la apertura de los colegios electorales en Reino Unido, donde 44 millones de personas están convocadas a votar para unos comicios en los que el actual primer ministro, Tony Blair, parte como favorito para un tercer mandato.




