Fumigaciones con glifosato y presión de la guerrilla en Caldas, originan masivo desplazamiento de campesinos
Novecientas familias integradas por 3 mil adultos y mil menores de edad, han abandonado sus parcelas y se concentran en las áreas urbanas de los corregimientos de Samaná y la cabecera municipal.
Novecientas familias integradas por 3 mil adultos y mil menores de edad, han abandonado sus parcelas y se concentran en las áreas urbanas de los corregimientos de Samaná y la cabecera municipal. Los desplazamientos, atendidos con dificultades por los organismos de socorro, se originan en la fumigación de cultivos ilícitos ordenada por el gobierno nacional a través de vía aérea, utilizando glifosato y en la presión de rebeldes del Grupo Armado Ilegal Farc. Los desarraigados buscan refugio en escuelas y otros centros del Estado en los corregimientos de Florencia, Berlín y San Diego con presencia en las calles y el parque principal de Samaná, donde el alcalde Mario Clavijo, sostiene que el gobierno incumplió un acuerdo, según el cual no se fumigaría con químicos. La Red de Solidaridad y la Cruz Roja hacen presencia para atender a los campesinos que están dispuestos a retornar a sus veredas, cuando cesen las hostilades y la seguridad de no ser afectados por el glifosato. El Secretario de Gobierno de Caldas, Jaime Escobar indicó que "la cifra de las personas movilizadas en todo tipo de automores, es preocupante y nos obliga a adoptar medidas". Por su parte el senador Oscar Iván Zuluaga, oriundo del oriente caldense, sostuvo que "lo más complejo es la presencia de tantos niños y niñas, lo que nos llama a pedir respuestas en varios frentes y las soluciones de fondo, como propuestas al desarrollo de cultivos rentables y sostenibles que permitan garantías para que los del campo no vuelvan a pensar en la siembra de coca y amapola". Samaná es el segundo municipio, en extensión, más grande de Colombia y está ubicado en el extremo oriente de Caldas en los límites con Tolima y Cundinamarca a 220 kilómetros de Manizales




