EEUU espera que el aumento de la producción saudí reduzca los precios petróleo
El Gobierno de Estados Unidos dijo que el plan de Arabia Saudí para aumentar su producción de petróleo durante los próximos años tendrá una influencia positiva en el control de los precios del crudo
El Gobierno de Estados Unidos dijo que el plan de Arabia Saudí para aumentar su producción de petróleo durante los próximos años tendrá una influencia positiva en el control de los precios del crudo. La elevada cotización del petróleo centró la reunión del presidente George W. Bush en Crawford (Texas) con el príncipe heredero saudí, Abdalá, quien expuso los planes de Riad para dar unfuerte salto en la producción petrolera en los próximos años. "Eso solo puede tener un efecto positivo a la baja en los precios", afirmó el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, en una conferencia de prensa. En un intento de no parecer demasiado optimista, Hadley advirtió que "los mercados son complicados", pero insistió en que "las noticias que han salido de la reunión de hoy son buenas". La reunión entre Bush y el regente saudí -el rey Fahd está enfermo- se centró en los precios del petróleo, que llevan más de medio año fluctuando en la zona de los 50 dólares por barril y ahora están en torno a 55 dólares en el mercado de Nueva York. Antes del encuentro, Bush dijo que iba a insistir al príncipe, también primer ministro saudí, en que "el alto precio del petróleo dañará los mercados" y que iba a hablar con él de eso y de "la capacidad de producción de su país". La delegación saudí planteó los detalles del plan para aumentar la capacidad de producción de su país hasta 12 millones de barriles diarios para 2009 (actualmente puede producir 11 millones, aunque sólo bombea 9,5 millones). Hadley explicó que durante el próximo decenio Arabia Saudí podría aumentar su capacidad de producción hasta 15 millones de barriles diarios, dentro de un plan de inversiones de hasta 50.000 millones de dólares. El responsable estadounidense dijo que el objetivo de Washington es garantizar a Riad "un rendimiento justo" para sus inversiones, pero dentro de un marco de precios que no afecte a la buena marcha de la economía internacional. Arabia Saudí reconoce que "los precios demasiado altos afectan a largo plazo" a países consumidores y productores, e insistió en que su país está "comprometido para tratar de equilibrar el mercado de la energía", declaró Adel al-Jubeir, asesor de Asuntos Exteriores del príncipe Abdalá. Sin embargo, Al-Jubeir insistió en que el elevado precio actual del crudo "no refleja los fundamentos (económicos) de la oferta y la demanda", e insistió en que "no hay una escasez de crudo". "Lo que vemos es una escasez de capacidad de refino, así como de infraestructuras, lo que está llevando el precio hacia arriba", dijo el funcionario saudí. Si Arabia Saudí enviara un millón de barriles más a EEUU "no habría diferencia" en el precio de la gasolina, ya que "ustedes no pueden refinarla", insistió Al-Jubeir. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, negó que, debido a esos problemas de refino, la reunión del rancho de Texas fuera pensada más para tratar de mejorar la imagen interna de Bush, que afronta los peores índices de aprobación desde que llegó a la Casa Blanca. Los saudíes "han venido a hablar sobre cómo pueden aumentar su capacidad (de producción)... no estamos hablando de respuestas a corto plazo, sino a largo plazo", añadió Rice. Bush y el príncipe saudí hablaron también sobre Oriente Medio y coincidieron en la necesidad de aprovechar los pasos positivos que representan medidas adoptadas por el nuevo presidente palestino, Mahmud Abás (Abú Mazen), y el plan israelí de retirada de Gaza y de algunos asentamientos en Cisjordania. Además, trataron el ingreso de Arabia Saudí en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y los dos países quedaron "muy cerca" de un acuerdo bilateral en ese sentido, añadió Al-Jubeir. El objetivo común es que Riad pueda entrar en la organización antes del final de este año. Bush y el príncipe saudí emitieron un comunicado conjunto, en el que renovaron la alianza entre ambos países, que pasó momentos muy difíciles tras los atentados terroristas del 11-S, ya que 15 de los 19 autores eran de nacionalidad saudí. Los dos dirigentes hablaron también sobre cooperación antiterrorista y acordaron la creación de un comité conjunto, encabezado por los ministros de Exteriores de ambos países, para tratar cuestiones estratégicas de interés común.




