La epidemia de virus de Marburgo en Angola está fuera de control
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus ha provocado ya 239 muertes en Angola, por ello ha aconsejado a las personas que viajen por el interior de ese país adopten "precauciones" ante el brote de fiebre hemorrágica de Marburgo
La situación sanitaria en la provincia angoleña de Uige está "fuera de control" a causa de la incidencia del virus de la fiebre hemorrágica de Marburgo, dijo la coordinadora de la unidad de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF), Mónica Castellarnau. La cooperante española, que ha estado durante tres semanas en la ciudad de Uige, el epicentro de la epidemia que sufre el país angoleño, expuso de forma muy pesimista la situación que se vive en esa ciudad, de unos 200.000 habitantes, donde el miedo y la incomprensión ante la enfermedad ponen en peligro la permanencia de ayuda internacional. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus ha provocado ya 239 muertes en Angola, por ello ha aconsejado a las personas que viajen por el interior de ese país adopten "precauciones" ante el brote de fiebre hemorrágica de Marburgo. Castellarnau explicó que los organismos internacionales en Angola para este tipo de emergencias, la OMS, MSF y el laboratorio de enfermedades infecciosas de Atlanta (EEUU), sufren el rechazo de la población local y la falta de colaboración de las autoridades tanto sanitarias como políticas. Además se desconoce la situación de la epidemia, si está controlada, en fase de expansión o de remisión, aunque la impresión de la cooperante española es que se trata "de la epidemia de fiebre hemorrágica más grande de todas la que se han conocido hasta ahora". El virus de Marburg, que se detectó por vez primera en 1967, es un virus similar al Ebola pero más desconocido, del que sólo se ha conocido otro brote en Congo, que mató a 124 personas en dos años. Estos virus hemorrágicos además de desconocidos son muy mortíferos y agresivos, no hay tratamiento curativo y la ayuda de emergencia sanitaria internacional lo que intenta en un primer momento es detener las infecciones y evitar la expansión de la enfermedad. El virus de Marburg se transmite por los fluidos corporales, no por el aire, sino por saliva, semen, sangre u orina, y es muy fácil contagiarse cuando la persona acaba de morir. En la ciudad de Uige se ha montado un centro de aislamiento con muchas medidas de seguridad y donde los médicos y personal sanitario atienden a los enfermos con trajes, casi como de astronautas, que no dejan al aire ninguna parte del cuerpo. La falta de comprensión de la población local, el miedo, la superstición y el recurso a la medicina de los curanderos y hechiceros dificulta la labor de los organismos internacionales, en un país devastado todavía por una guerra que duró treinta años y que acabó apenas hace tres años, con zonas todavía minadas y con absoluta carencia de infraestructuras, según MSF. El brote de Marburg ha provocado la declaración de estado de alerta sanitaria en Angola, que se ha extendido a países fronterizos como Namibia y Sudáfrica y se ha decretado el cierre de la frontera con Congo. El equipo de MSF de España en Angola está formado por 19 personas entre los que hay además de médicos y enfermeras, epidemiólogos, psicólogos y técnicos en saneamiento.




