El Embalse del Muña en Sibaté, Cundinamarca, será cerrado si en 18 meses no se logra su recuperación ambiental
En una decisión sin precedentes, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca CAR dejó en firme la resolución 506 de 2005, que decreta el cierre del Embalse del Muña, ubicado en Sibate (Cundinamarca), si en 18 meses Emgesa y las empresas de Energía y Acueducto de Bogotá no descontaminan las aguas que atentan contra la salud de 32.000 habitantes del sector
En una decisión sin precedentes, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca CAR dejó en firme la resolución 506 de 2005, que decreta el cierre del Embalse del Muña, ubicado en Sibate (Cundinamarca), si en 18 meses Emgesa y las empresas de Energía y Acueducto de Bogotá no descontaminan las aguas que atentan contra la salud de 32.000 habitantes del sector.Según Gloria Lucía Alvarez, directora de la CAR, el cierre de este embalse podría generar racionamientos de energía en el centro y el oriente del país, por lo que le pidió al Ministerio de Minas vigilar las condiciones del plazo y diseñar estrategias que impidan una emergencia eléctrica."Con esta medida se quiere que las empresas eliminen las 711 hectáreas de maleza que tiene el embalse, al igual que controlar la proliferación de zancudos y los malos olores que atentan contra la calidad de vida de los habitantes de este municipio", aseguró.El Embalse del Muña recibe las aguas del Río Bogotá con los desechos de 8.4 millones de personas, generando una proliferación de insectos que alcanza las 81.000 capturas al día. "Si la CAR comprueba que no se han emprendido acciones contundentes para remediar la problemática, podrá ordenar el cierre del embalse antes de los 18 meses establecidos como plazo", dijo Alvarez. La Corporación también le exigió a las 3 empresas involucradas medidas de compensación para la población de Sibaté, que incluyen la elaboración del plan maestro de acueducto y alcantarillado para la región y el diseño, construcción y funcionamiento de las obras para el tratamiento de las aguas residuales. La alcaldesa de Sibaté, Leonor Gantivar Gantivar, se mostró satisfecha con la determinación, "ya que son más de 30 años de padecimiento y sacrificios por parte de la comunidad, que en ocasiones prefiere comprar un insecticida antes que comer".La calidad de las aguas del Rió Bogotá se fue deteriorando desde 1970, como consecuencia del aumento de la población.




