Un grafitero burla la guardia de museos de Nueva York y cuelga sus obras
Un grafitero de nombre Banksy ha logrado colarse en los Museos Brooklyn, Metropolitan Art, el de Arte Moderno y el Americano de Historia Natural en Nueva York para colocar entre otras obras de arte cuatro de sus propias creaciones: un envase de sopa de tomate, un escarabajo armado y dos retratos
Un grafitero de nombre Banksy ha logrado colarse en los Museos Brooklyn, Metropolitan Art, el de Arte Moderno y el Americano de Historia Natural en Nueva York para colocar entre otras obras de arte cuatro de sus propias creaciones: un envase de sopa de tomate, un escarabajo armado y dos retratos. Banksy, según las autoridades, llegó a los centros culturales de forma desapercibida con barba, un sombrero y una gabardina. Una vez dentro, pegamento en mano, colocó sus 'regalos' y se marchó sigilosamente. Los responsables de los centros tardaron algunos días en darse cuenta de que entre las obras de arte se exhibían otros objetos de procedencia desconocida y cuyo contenido contrastaba con las que había alrededor.Allí, entre cuadros millonarios, asomaban una imagen de un envase de sopa de tomate, un escarabajo armado con misiles y una antena parabólica, el retrato de una mujer con máscara antigás y otro de un militar de la época colonial con un envase de pintura en la mano. Con estos trabajos, asegura, Banksy pretendía dejar un mensaje contra la guerra y el efecto del miedo al terrorismo en la sociedad.Bansky ya ha realizado 'visitas culturales' similares en la galería Tate de la capital británica y en el museo del Louvre de París. Ahora, este grafitero ha saltado a la primera plana de los medios estadounidenses como The New York Times y se está estudiando incluso su aparicion en la cadena CNN.




