Descartan cobro o prohibición del último libro de Gabriel García Márquez en las bibliotecas
A raíz de una advertencia que figura en el libro "Memoria de mis putas tristes" de Gabriel García Márquez y publicado por editorial Norma, relacionado con la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo, el editor para América Latina Moisés Melo, dijo que "no existe ningún interés por frenar los índices de lectura en unos países donde se lee muy poco"
A raíz de una advertencia que figura en el libro "Memoria de mis putas tristes" de Gabriel García Márquez y publicado por editorial Norma, relacionado con la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo, el editor para América Latina Moisés Melo, dijo que "no existe ningún interés por frenar los índices de lectura en unos países donde se lee muy poco".La controversia se desató en Argentina, Chile y Colombia donde se hace una observación relacionada con la advertencia que hace en sus páginas el libro: œquedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos.Moisés Melo señaló que la medida se consagró en el contrato firmado en España y por esa razón había que incluirlo en las ediciones, pero no existe interés alguno por hacer exigible su contenido, porque la medida hasta ahora se está discutiendo en Europa como una manera de asegurar las regalías y los derechos de autor del escritor", dijo Melo.Aunque Moisés Melo entiende las razones de pagar derechos de autor por los préstamos bibliotecarios, afirma que esto sería contraproducente para los autores, "cuyos derechos se defienden mejor con la lectura de sus obras en las bibliotecas que con medidas que tengan que ver con el pago de esos derechos". "En estos países con índices bajos de lectura y tan incipiente formación de lectores, las bibliotecas, más que un competidor como puede serlo en Europa, son un aliado de los editores y autores, porque impulsa la formación de lectores y por lo tanto el desarrollo del consumo de libros", dijo Melo.




