Mindefensa colombiano dice que hora le toca a las FARC y al ELN "mover ficha"
El ministro colombiano de Defensa, Jorge Alberto Uribe, reiteró la disposición de su gobierno a conversar con los grupos insurgentes, pero dijo que son las FARC y el ELN los que ahora han de "mover ficha"
El ministro colombiano de Defensa, Jorge Alberto Uribe, reiteró la disposición de su gobierno a conversar con los grupos insurgentes, pero dijo que son las FARC y el ELN los que ahora han de "mover ficha". Uribe, que aprovechó su gira europea para sumarse a los debates de la Conferencia de Seguridad de Múnich, declaró en entrevista que "toca a esos grupos mover ficha porque hasta ahora siempre lo hicimos nosotros, el Estado y la sociedad colombiana". En la ciudad alemana de Múnich, Uribe habló de la "lucha de la sociedad colombiana ante la amenaza del narcotráfico y el terrorismo" en las entrevistas bilaterales que ha mantenido, entre otros, con sus homólogos de Alemania, Peter Struck, y de Italia, Antonio Martino. "El Gobierno está dispuesto a buscar la solución a un problema que se gestó hace cuarenta años, pues si no damos una oportunidad a que estos grupos operen dentro del marco político, esta guerra, esta confrontación, esta lucha, esta batalla como quieran llamarla, no va a terminar nunca", declaró. Uribe reconoció que "deberán perdonarse cosas que no nos gustan, aunque sin llegar a la impunidad, para llegar así a un punto que nos permita pasar la hoja y concentrarnos en el desarrollo del país". "Pero para eso hay condiciones clara: El Gobierno no despejará territorio. La Fuerza Pública no se replegará porque es la Fuerza Pública de Colombia. ¿Quieren conversar?. Estamos dispuestos. Pero han de comprometerse a no delinquir mientras se está conversando, a liberar a todos los secuestrados", añadió. Preguntado acerca de las incursiones de las FARC en las últimas semanas y si éstas cuestionan los logros realizados en política de seguridad ciudadana, el ministro respondió que "yo no lo veo así". "La labor no está terminada y por tanto no hay lugar para el triunfalismo. El terreno por recorrer es largo, falta sangre, falta sudor y faltan lágrimas", declaró parafraseando a Churchill. Y repitió: "Aún así, los éxitos del gobierno no son cuestionables y los reveses que hemos tenidos, que tendremos en el futuro y que hubo en el pasado, hay que mirarlos a través del lente de lo que se ha avanzado en la pacificación del país". Subrayó en ese contexto que todos los índices de delincuencia en Colombia bajaron sensiblemente y de forma constante en los últimos años, lo que indica que "el proceso va cada vez mejor". "Lo importante no es ganar todas las batallas sino todo el proceso", sentenció. "Hemos avanzado inmensamente en los últimos dos años y medio. Venimos de tener 160.000 hectáreas de coca a unas 80.000. Las incautaciones de droga y armamento cada vez más importantes. El pasado año, por ejemplo, se incautaron 250.000 armas", destacó. Respecto a su presencia en la Conferencia, Uribe dijo que había venido "a presentar una cara de Colombia con problemas de violencia, una amenaza al Estado y a la sociedad basada de un problema global: el terrorismo que se alimenta en los narcóticos y viceversa". Precisó que el germen del problema colombiano no fue la droga, pues la guerrilla ya estaba allí. "Pero de tener 500 guerrilleros con fusiles maltrechos se pasó a 15.000 hombres bien equipados", gracias a los beneficios de la asociación con el narcotráfico, aseveró. "Se calcula que en el año 2003 el narcotráfico ingresó unos 3.000 millones de dólares", dijo el ministro para dar una idea de la dimensión del negocio, que "no es local, sino internacional". Pese a la magnitud del problema, aseguró que "la lucha contra el narcotráfico no cesará. Sólo en Colombia incautamos el pasado año 150 toneladas de cocaína pura, cantidad que diluida en las calles de Nueva York o de Londres produce cualquier cantidad de dinero". "Colombia ha llevado hasta ahora la carga del subdesarrollo, del dolor y la sangre. Pero es tiempo de que la comunidad internacional se sume a esa lucha porque el problema es de todos", apostilló. Una forma de sumarse a esa lucha sería, a juicio de Uribe, la aplicación de un plan integral que no sólo incluya aspectos policiales, sino también de desarrollo social y económico. Puso como ejemplo la cooperación que en estos momentos brinda el gobierno estadounidense, alianza que va desde la nutrición infantil hasta la creación de empleo, pasando la formación de soldados y policías en derecho internacional humanitario. Según datos del ministro, más de 100.000 efectivos de las fuerzas de seguridad colombiana han seguido esos cursos. Respecto a la ayuda de la Unión Europea, con cuyo representante para Política Exterior y de Seguridad, Javier Solana, se entrevistó Uribe en Bruselas, el ministro declaró que Europa siempre ayudó. "La inclusión de las FARC y del ELN en la lista de organizaciones terroristas (de la UE), por ejemplo, nos ayudó mucho", afirmó Uribe, quien antes de regresar a Colombia viajará a Holanda, Reino Unido y Suecia.




