Continúa campaña sangrienta en Irak: insurgentes se cobran siete nuevas víctimas
Los insurgentes prosiguen con su campaña sangrienta, que se cobró la vida a al menos siete personas, mientras el Gobierno advierte de que el fracaso de las elecciones pondría en "serias complicaciones" a Irak y al resto de la región
Los insurgentes prosiguen con su campaña sangrienta, que se cobró la vida a al menos siete personas, mientras el Gobierno advierte de que el fracaso de las elecciones pondría en "serias complicaciones" a Irak y al resto de la región. La explosión de un artefacto de fabricación casera se cobró esta mañana la vida de un oficial de la Guardia Nacional y dejó heridos a otros cuatro cuando circulaban por la ciudad de Baquba, informaron fuentes policiales. La bomba deflagró al paso del convoy militar iraquí por el barrio de Al-Muallim, localizado en esta convulsa ciudad ubicada a unos 60 kilómetros al norte de Bagdad, en pleno "triángulo suní", corazón de la resistencia en Irak. En otro triángulo, conocido como el de la muerte y situado al sur de la capital, fueron asesinadas seis personas, entre ellas uno de los estrechos colaboradores del líder espiritual de los chiíes en Irak, el gran ayatolá Ali al Sistani. El jeque Mahmud al-Madahaini viajaba en la tarde del miércoles junto a su hijo y cuatro guardaespaldas por la ciudad de Salman Pak cuando fueron tiroteados por un grupo de pistoleros, se explicó en un comunicado emitido hoy, jueves, por la oficina de Al Sistani. En Bagdad, al menos seis iraquíes perdieron hoy la vida en un asalto de la insurgencia a un hotel ocupado por una compañía turca, cuyo director fue secuestrado, según dijo a EFE un portavoz del Ministerio de Interior. El capitán Amer Salah explicó que un grupo de diez pistoleros irrumpieron en el hotel Baajan, en la calle Saadun, en el centro de la capital, y dispararon a quemarropa contra varios empleados antes de capturar al director de la empresa turca allí alojada. La compañía, que había recibido amenazas en varias ocasiones, proporcionaba a las tropas norteamericanas y el Gobierno interino iraquí muros de hormigón para proteger oficinas y cuarteles. Grupos de insurgentes han secuestrado y asesinado en los pasados meses a cientos de extranjeros, muchos de ellos camioneros turcos, para obligar a sus empresas a suspender sus operaciones en Irak. Uno de sus objetivos declarados es, además, mantener el clima de violencia en el país para tratar de impedir la celebración de las elecciones generales, previstas para el 30 de enero. EEUU y el Gobierno interino iraquí han admitido que los comicios "no serán perfectos" y no podrán llevarse a cabo en algunas partes del país, en especial en el "triángulo suní", pero insisten en no aplazarlas, como demandan varios grupos. El fracaso de la consulta, considerada la "piedra angular" del nuevo proceso político, pondría en "serias complicaciones" a Irak y a toda la región, advirtió hoy el ministro iraquí de Exteriores, Hoshyar Zebari, en una conferencia de prensa ofrecida en El Cairo. Indicó que "si los comicios no se celebran el día previsto y de acuerdo con la resolución 1446 de la ONU, afectaría a los planes de crear en Irak un Gobierno legítimo y de redactar una Constitución permanente en la Asamblea Nacional, además de a la preparación de unas elecciones parlamentarias" para antes de que finalice el año. "Por estas y otras razones, las elecciones deben celebrarse el día 30 de este mes", subrayó el ministro kurdo-iraquí, quien afirmó que la votación "será el primer paso para la salida de las tropas extranjeras de Irak". Zebari se encuentra desde el pasado martes en la capital egipcia, donde participó en la conferencia "de seguimiento" que reunió a los participantes de la Cumbre Internacional sobre Irak, celebrada el pasado mes de noviembre en la localidad egipcia de Sharm el Sheij.



