Aristócrata quiere clonar su perro para prolongar su fortuna
Un aristócrata británico, conocido por su buena vista para los negocios, se ha propuesto clonar un perro que recibió al fallecer su propietaria, una rica heredera, que dispuso un fondo fiduciario de 75.000 euros para que se ocupase del animal
Un aristócrata británico, conocido por su buena vista para los negocios, se ha propuesto clonar un perro que recibió al fallecer su propietaria, una rica heredera, que dispuso un fondo fiduciario de 75.000 euros para que se ocupase del animal. Gracias a sus hábiles negocios en Bolsa, esos 75.000 euros se convirtieron pronto en cerca de 200.000, informa hoy el diario "Daily Mail", según el cual cuando muera el perro, un cruce de labrador y doberman, que tiene ya doce años, el fondo revertirá a los fiduciarios. De ahí que para no perder la herencia, el barón Benjamin Slade, haya pensado en invertir 30.000 euros para que un equipo de científicos estadounidenses produzcan mediante una técnica de clonación experimentada ya en un gato una réplica exacta del animal. El aristócrata confía en que los fiduciarios no tendrán más remedio que aceptar que se trata del mismo animal porque tendrá los mismos colmillos, las misma patas, el mismo pelaje y el mismo DNA, y afirma que si no es así, habrá una interesante batalla legal. Slade ha demostrado ya en el pasado su capacidad de hacer dinero, y así los ciento cincuenta euros simbólicos que pagó en su día por una compañía de transportes se convirtieron, según el periódico, en un negocio de 30 millones de euros que le permitió recuperar la casa señorial de sus ancestros, del siglo XIII, y un terreno de 2.430 hectáreas.




