Cruz Roja pide ayuda internacional para decenas de miles víctimas por los tifones en Filipinas
La Cruz Roja de Filipinas hizo hoy un llamamiento internacional con el fin de conseguir ayuda de emergencia para los afectados por los tifones, que han causado casi un millar de víctimas, entre muertos y desaparecidos, además de decenas de miles de damnificados en el país.
Manila - La Cruz Roja de Filipinas hizo hoy un llamamiento internacional con el fin de conseguir ayuda de emergencia para los afectados por los tifones, que han causado casi un millar de víctimas, entre muertos y desaparecidos, además de decenas de miles de damnificados en el país. El presidente de esta institución, Richard Gordon, declaró hoy que Filipinas necesita al menos un millón de dólares para aliviar la grave crisis humanitaria. Los medios locales y las organizaciones no gubernamentales (ONG) coinciden en que la deforestación a causa de la tala incontrolada es una de las razones de que se hayan producido tantos corrimientos de tierra y de que una gran parte del archipiélago esté anegado. Un llamamiento internacional como el realizado hoy por la Cruz Roja se lleva a cabo en contadas ocasiones y sólo ante situaciones extremas causadas por desastres naturales, según fuentes de esta institución. La respuesta de la comunidad internacional no se ha hecho esperar y España entregó hoy 66.000 euros (unos 88.000 dólares) a la Cruz Roja de Filipinas en ayuda de emergencia. La entrega de los fondos, que provienen de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), tuvo lugar en la sede de la Cruz Roja de Filipinas, en Manila, y se utilizarán para la compra de lonas, colchonetas, plásticos, mantas, bidones de agua, alimentos y medicinas, entre otros artículos. El coordinador de la AECI en Filipinas, José María Taberné, explicó a EFE que "se precisan con urgencia bolsas de plástico para envolver a los cadáveres" y agregó que las zonas más remotas están bloqueadas por tierra, mar y aire, "por lo que es difícil establecer la ayuda real que se precisa". Está previsto que mañana llegue a Manila el experto Nicolas Bridger, de la Oficina Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO), el principal donante internacional, para reunirse con el Consejo Coordinador de Catástrofes Naturales, miembros del Gobierno y ONG para evaluar la situación. Francia y China también han aportado unos 36.000 dólares, respectivamente; mientras que varias agencias de las Naciones Unidas llevan donados hasta el momento 200.000 dólares, Japón 267.500 dólares y Estados Unidos ha anunciado que entregará 100.000 dólares, informaron a EFE fuentes del Ministerio de Bienestar Social del país asiático. La ministra de Bienestar Social, Corazón Soleiman, dijo hoy que los muertos son más de 500, mientras que el Consejo Coordinador de Catástrofes Naturales detalló a EFE que el número de víctimas es mayor, ya que en estas cifras, no se están incluyendo a aquellos que no portan identificación y que se cuentan por docenas. A estas cifras habría que añadir a los desaparecidos, que algunas fuentes cifran en cientos. Al tifón Muifa y a las tormentas tropicales Merbok y Winnie, que arrasaron el este y norte del archipiélago en los últimos días, se unirá hoy el Nanmadol, con vientos de hasta 200 kilómetros y que se espera arribe esta noche al archipiélago. Gran número de provincias en Luzón, la isla más grande del archipiélago filipino, amanecieron hoy en alerta cuatro o "máxima alerta". Según PAGASA, oficina meteorológica de Filipinas, el ojo de este tifón se encontraba hoy a 180 kilómetros de las costas del Pacífico. Hoy, la isla de Luzón, donde se encuentra Manila, se encuentra en calma, con lloviznas y las escuelas cerradas, así como suspendidos los vuelos locales y las travesías por barco entre las islas. La entrada del Nanmadol se espera por Aurora, provincia que ha sido devastada en estos últimos días y a la que no se tiene acceso, cuya capital es Baler, un lugar emblemático por haber ocurrido allí los hechos de "los últimos de Filipinas". Los medios de comunicación locales advierten hoy a la población de que se traslade a los centros de evacuación más próximos en las provincias que se espera sean más golpeadas por el Nanmadol. Paradójicamente, un centenar de personas que se encontraban en el interior de un centro de evacuación de la localidad de Real, al este del archipiélago, desaparecieron al desplomarse el edificio y se teme que hayan perdido la vida.




