Analizan impacto de mejillón cebra y otras especies invasoras
Científicos de varios países analizan a partir de en la capital helvética el impacto tanto para el medio ambiente como para la salud de las personas de especies de plantas y animales invasores, como el "mejillón cebra" o la "uña de gato".
Berna (Suiza).--- Científicos de varios países analizan a partir de en la capital helvética el impacto tanto para el medio ambiente como para la salud de las personas de especies de plantas y animales invasores, como el "mejillón cebra" o la "uña de gato".La universidad suiza de Berna alberga hoy y mañana la Conferencia Internacional Neobiota, en la que participan científicos españoles como Daniel Sol y Montserrat Vilá, del Centro de Investigaciones Ecológicas y Aplicaciones Forestales (CREAF) de la Universidad Autónoma de Barcelona.Vilá, profesora de Ecología de dicha universidad, dijo a EFE que "son muchos los casos de plantas exóticas que invaden los ecosistemas", entre las que citó la conocida como "uña de gato" (carpobrotus spp) y la "oxalis pesca-prae", ambas originaria de Sudáfrica con presencia en las costas españolas.Aunque tiene el mismo nombre, la "uña de gato" sudafricana es diferente a la que se conoce con ese mismo nombre en Perú, Colombia y Bolivia y que pertenece a la especie "uncaria tormentosa".La investigadora explicó que "son especies que se han plantado en muchas autopistas españolas y que se han expandido formando un tapiz, que amenaza la zona costera, ya afectada por la construcción" excesiva de viviendas.Precisó que la llamada "oxalis pesca-prae" ha invadido "los pastos de las Islas Baleares".La científica también indicó que "muchas de esas plantas invasoras provienen de la jardinería privada y pública", que se eligen como decoración porque crecen rápido y son fáciles de cuidar en viveros.Recomendó que a autoridades elaborar "una lista negra de especies que no es aconsejable plantar en espacios naturales", así como la puesta en marcha de servicios de recogida selectiva de productos derivados de la poda de plantas.Entre los pájaros exóticos que pueden dañar el medioambiente, Vilá mencionó la cotorra, un ave que causa muchos ruidos y desplaza a especies nativas de su ecosistema, y entre los peces, las percas, los siluros o los mejillones cebra, considerados como grandes depredadores.Los expertos subrayaron la necesidad de advertir a las opiniones públicas de los diferentes países sobre el impacto que esas especies exóticas pueden causar en los ecosistemas.A ese respecto, el profesor de la Universidad de Berna, Wolfang Nentwig, declaró a la prensa helvética que mucha gente "no comprende que el paso de especies de un lugar a otro es perjudicial para la naturaleza y la salud humana".Los expertos desaconsejaron comprar plantas exóticas para replantarlas en jardines, ya que esas especies, al no estar en su hábitat natural, pueden mostrarse más agresivas e incluso convertirse en parásitos en ciertos sectores.Otras especies que han proliferado en Europa y que son ajenas a su ecosistema son la ambrosia que procede de Norteamérica y que ha llegado hasta territorio europeo en sacos de granos, causando alergias, o el acanto del Cáucaso, que además de alergias al contacto con la piel, puede llegar a producir quemaduras cuando se expone a la luz del sol.Los expertos dijeron que entre los animales que constituyen una amenaza en Europa central, están el ratón silvestre, de América del Norte, y el perro "viverrin", de Asia.Asimismo indicaron que la introducción de esas especies produce también elevados costes económicos, y entre ellas citaron el ejemplo del mejillón cebra (Dreissena polymorpha), originario del Mar Caspio que se desplazó hacia Europa y América del Norte pegado al casco de los barcos.En España, la proliferación de ese molusco se ha convertido en una plaga que, según un estudio de la Generalitat catalana, se concentra entre el pantano de Riba-Roja y el azud de Ascó, donde "hay menos circulación de agua y el río ha sufrido una mayor transformación".El profesor Nentwig indicó que Europa debería aplicar reglas estrictas sobre la importación de plantas y animales tal como ya han hecho Australia, Canadá y EEUU.La profesora Vilá informó también de que el CREAF de Barcelona albergará a principios de 2005 la reunión de los científicos que desarrollan el programa ALARM de la Comisión Europea sobre los protocolos para mejorar la detección de riesgos causados por la introducción de especies exóticas en los ecosistemas naturales.




