Desastres naturales causan menos muertos pero más damnificados
Los desastres naturales tienden a provocar menos muertos, pero en revancha ocasionan cada vez más damnificados que resultan heridos, pierden sus hogares y sus empleos debido al aumento de las poblaciones vulnerables, apuntó el Instituto de las Naciones Unidas para la Prevención de Desastres.
Ginebra.---Los desastres naturales tienden a provocar menos muertos, pero en revancha ocasionan cada vez más damnificados que resultan heridos, pierden sus hogares y sus empleos debido al aumento de las poblaciones vulnerables, apuntó el Instituto de las Naciones Unidas para la Prevención de Desastres.Unas 254 millones de personas resultaron afectadas en 2003 por los desastres naturales, lo que representa un incremento de 180 por ciento comparado con los damnificados de 1990, según las últimas cifras proporcionadas por los centros que investigan estos fenómenos.En 2003 más de la mitad de las víctimas (166 millones) se debieron a inundaciones.La segunda causa fueron las sequías, que dejaron más de 70 millones de damnificados en el mundo, mientras que los huracanes se ubicaron en tercer lugar, afectando a 10 millones de personas.En la contabilidad de las calamidades naturales entran los terremotos, las epidemias, las temperaturas extremas, la hambruna, los deslizamientos de tierra, las erupciones volcánicas y los incendios forestales."La gente es cada vez más vulnerable porque muchos emigran a las ciudades y se concentran en zonas de alto riesgo", explicó el director del organismo de la ONU, Sálvano Briceño.Al respecto, dijo que el mundo necesita encontrar maneras para reducir el impacto de los desastres, lo cual podría lograrse mediante "programas de desarrollo que incluyan educación, planificación del uso del suelo y manejo medioambiental".De acuerdo con las Naciones Unidas, 2.000 millones de personas vivirán en barrios marginales en 2020 y más de 5.000 millones en las ciudades, principalmente del mundo en desarrollo,A esto se agrega que 70 de un total de 100 metrópolis están localizadas en zonas de riesgo, "lo que significa que si un desastre afecta a cualquier de ellas, el impacto puede ser enorme", comentó Briceño."La concentración urbana, los efectos del cambio climático y la degradación del medio ambiente están aumentando a niveles alarmantes la vulnerabilidad", indicó.Gran parte de los inmigrantes urbanos -recalcó- están instalados en zonas que se encuentran sobre fallas sísmicas o que están expuestas a inundaciones o a peligrosos deslizamientos de tierra.El Instituto de la ONU para la Prevención de Desastres ha estimado, por ejemplo, que si ocurriera un terremoto en Teherán habría al menos un millón de damnificados, al tiempo que pronosticó que las cifras serían mayores para megalópolis como Los Angeles.




