Armstrong sale de Pirineos disparado hacia París
El estadounidense Lance Armstrong salió de Pirineos disparado hacia su sexto Tour consecutivo al ganar la decimotercera etapa disputada entre Lannemezan y Plateau de Beille, de 205 kilómetros, en la que repitió el duelo mano a mano con el italiano Ivan Basso, mientras que el francés Thomas Voeckler retuvo el maillot amarillo por un puñado de segundos.
Plateau de Beille (Francia).-- El estadounidense Lance Armstrong salió de Pirineos disparado hacia su sexto Tour consecutivo al ganar la decimotercera etapa disputada entre Lannemezan y Plateau de Beille, de 205 kilómetros, en la que repitió el duelo mano a mano con el italiano Ivan Basso, mientras que el francés Thomas Voeckler retuvo el maillot amarillo por un puñado de segundos.Se repitieron los protagonistas del día anterior en La Mongie: el gran jefe americano Armstrong y el líder indiscutible de la oposición Ivan Basso, pero con resultado inverso. El duelo fue casi calcado, y el escenario el mismo que vio ganar al quíntuple vencedor del Tour en 2002, y donde Pantani estrenó la cima en 1998.El tejano, de 32 años, obtuvo su decimoctava victoria de etapa en el Tour, y lo hizo a lo campeón, alejando más a sus rivales con la enésima demostración de su poderío, despejando cualquier atisbo de duda y dejando claro que salvo descomunal sorpresa o imprevisto, llegará a París de amarillo el próximo día 25 por sexta vez consecutiva. En Pirineos abrió la puerta de la leyenda, pero de par en par y con atisbos de que no sufrirá estrés hasta la capital."No hay nada decidido porque quedan etapas muy peligrosas y puede pasar de todo. Estoy sorprendido conmigo mismo porque estoy muy fuerte", señaló. La demostración de lo que dijo lo plasmó para siempre alzando los brazos en vencedor con un tiempo de 6h.04.38, con Basso, muy bravo el joven de 26 años del CSC, a su lado.Los efectos colaterales de la lección del americano fueron una vez más devastadores para los ya ex rivales directos. La tercera plaza fue para el austríaco Georg Totschnig a 1.05, después entraron los campeones de España y Alemania respectivamente Paco Mancebo y Andreas Kloden a 1.27. Ullrich entró hundido a 2.42 y el líder Voeckler en olor de multitud a 4.42, pero conservó la prenda dorado por 22 segundos. "Tiene futuro este chico", dijo Armstrong de él.El resto de antiguos candidatos sufrieron un azote mayor. Oscar Sevilla y Carlos Sastre se dejaron 6.34. Peor salieron parados Mayo y Heras. El primero pagó su crisis con 40 minutos y el vencedor de la Vuelta con media hora. Malos tiempos para las principales referencias del ciclismo español.La general quedó con Voeckler (La Boulangere) al frente con 22 segundos sobre Armstrong y 1.39 respecto a Basso. Paco Mancebo es el primer español, quinto a 3.28. Ullrich se precipitó a 7.01, lejos incluso de la lucha por el podio, más por el estado de forma que ha demostrado que por la diferencia en sí.La etapa pintó mal para muchos desde el principio. El español Haimar Zubeldia (Euskaltel) y el estadounidense Tyler Hamilton (Phonak), quinto y cuarto respectivamente en la pasada edición abandonaron junto al mejor joven de 2003, el ruso Denis Menchov, del Illes Balears.Después la jornada de los 7 puertos hizo estragos muy pronto en Iban Mayo, quien sufrió en el Col de Latrape (2a) y pasó al calvario en el de Agnés (1a), donde trató de marcharse pero fue convencido desde la misma carretera para que siguiera. "No se por qué no voy bien, lo siento por mis compañeros y la afición", dijo en meta el ciclista de Igorre.Ahí mismo empezó a perder terreno Roberto Heras, inadvertido en carrera. En la cima el líder del Euskaltel, ganador ante Armstrong en la pasada Dauphiné, incluida la cronoescalada del Mont Ventoux, pasaba a 14 minutos.Al pie de Le Plateau de Beille (km 188) empezó el festival del US Postal. Primero echó abajo la escapada que mantuvieron desde el km 36 el danés Rasmussen y el alemán Voigt, antes en compañía del francés Chavanel. Luego llegó la selección del personal entre Rubiera y Azevedo para limitar el grupo a 10 corredores, entre ellos Oscar Pereiro, Mancebo y Sastre.Finalmente Acevedo, un escalador portugués que llegó para sustituir a Heras, decidió a 10 kms de meta poner un ritmo infernal que solo pudieron aguantar Armstrong y Basso. Aún intentó aprovechar la superioridad numérica para marcharse en solitario, pero hubiera necesitado las energías gastadas al servicio de su jefe.El mano a mano fue interesante. Basso quería repetir, pero todos los días no son fiesta y Armstrong hace las cosas a lo grande. Después el maillot amarillo puso la nota simpática al entrar eufórico a 4 minutos en medio del aplauso de sus compatriotas. No era para menos. El niño guardaba el preciado jersey por noveno día consecutivo.El Tour sale de los Pirineos para adentrarse de nuevo en el llano con la disputa de la decimocuarta etapa entre Carcasona y Nimes, de 192,5 kms. Vuelven las opciones para los esprinters que quedan en carrera y el descanso para los que van a luchar por el podio final antes de la llegada a los Alpes.




