Conferencia de Bogotá avanzará en reglamento y red de información
Los países americanos que han ratificado la CIFTA, convención de 1997 contra el tráfico ilícito de armas que les reunirá desde este lunes en la capital colombiana, avanzarán en la adopción de una "red de información" y un "reglamento modelo".
BOGOTA.--- Los países americanos que han ratificado la CIFTA, convención de 1997 contra el tráfico ilícito de armas que les reunirá desde este lunes en la capital colombiana, avanzarán en la adopción de una "red de información" y un "reglamento modelo".Los compromisos sobre las dos iniciativas serán recogidos en la llamada "Declaración de Bogotá", con la que 33 de los 34 Estados del continente -la excepción es Cuba- cerrarán el próximo día 9 la primera conferencia hemisférica de la CIFTA.La cita fue convocada el pasado junio durante el XXXIII período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Santiago de Chile.El secretario general de la OEA, César Gaviria, inaugurará la convención a primera hora del lunes, junto a la canciller colombiana, Carolina Barco.La I Reunión Ordinaria de la Conferencia de la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados (CIFTA) será dominada por los 22 estados que han ratificado ese instrumento, adoptado el 13 de noviembre de 1997 y en vigor desde el 1 de julio de 1998.Como invitados, para que participen en condición de observadores, estarán representados Barbados, Canadá, Estados Unidos, Guayana, Haití, Honduras, Jamaica, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nevis, y Surinam, países que suscribieron el mecanismo pero que no lo han introducido en sus legislaciones.La Cancillería colombiana explicó que la invitación busca alentar a esos once Estados a que ratifiquen el instrumento, gestión que ha ocupado al embajador del país ante la OEA, Horacio Serpa, que ejerce la Secretaría Pro Témpore del Comité Consultivo de la CIFTA.Los bloques regionales de países -como los del Sur, el andino y el caribeño- también participarán en la conferencia, junto a delegaciones de Naciones Unidas.La "Declaración de Bogotá", según lo anticipado por los organizadores, "lejos de constituir un listado de buenas intenciones y fórmulas genéricas sobre la problemática, contiene una serie de elementos operativos puntuales".Los estados asumirán compromisos para el perfeccionamiento de los mecanismos de control, la adopción de leyes nacionales acordes, y el intercambio de experiencias y cooperación en los ámbitos multilateral y regional, precisó la Cancillería.Entre otros, la organización de la conferencia mencionó la obligatoriedad para los Estados que ratificaron la CIFTA de elaborar un "reglamento modelo" e implantar una "red de intercambio de información ágil, segura y eficaz".Además, presentar un informe anual de "avances y dificultades", y celebrar reuniones entre los responsables nacionales de otorgar licencias de "exportación, importación y tránsito internacional de armas".Los organizadores resaltaron que el pasado octubre, en la Conferencia sobre Seguridad en América celebrada en Ciudad de México, los países del continente asumieron "la responsabilidad de adoptar enfoques comunes y emprender acciones coordinadas para responder a una nueva concepción de la Seguridad Hemisférica".Ese concepto, explicaron luego, se deriva de "los cambios de todo orden acaecidos en los últimos años, entre ellos el fin de la Guerra Fría y el proceso de globalización que se encuentra en marcha".Para ellos, el problema que inspiró la adopción de la CIFTA cobra dimensiones mayores, compromete la seguridad de los estados y arriesga el bienestar, el desarrollo y el derecho a vivir en paz.El fenómeno ha llevado a un consenso hemisférico por la amenaza que para la seguridad común representa el hecho de que armas de fabricación y tráfico ilícitos lleguen a manos de "terroristas y criminales".Esos actores ilegales, recordaron los organizadores, "socavan el estado de derecho, engendran violencia y, en algunos casos, impunidad; exacerban los conflictos y representan un serio peligro para la seguridad de las personas".Los responsables de la conferencia de la CIFTA no desconocieron que, en este contexto, el caso más agudo del continente es el de Colombia, con un conflicto interno que lleva cuarenta años.En los años recientes el país fue destino de más de 15.000 fusiles y millones de municiones en sendos contrabandos para la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y la asociación ultraderechista Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).




