"El cristianismo" de Ronaldo
No podían haber elegido mejor nombre sus padres para la joven estrella de Portugal en esta Eurocopa. Cristiano Ronaldo se ha convertido en ´el elegido´ de su pueblo para llevar a los anfitriones a la final.
Madrid.--- No podían haber elegido mejor nombre sus padres para la joven estrella de Portugal en esta Eurocopa. Cristiano Ronaldo se ha convertido en ´el elegido´ de su pueblo para llevar a los anfitriones a la final.Tras los penaltis del partido de cuartos de final contra Inglaterra, que les dio el pase a las semifinales del torneo, afirmó que "durante los penaltis, Dios nos acompañó". Y es que Cristiano ha encontrado su sitio en el torneo europeo.Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro, nació en Funchal, isla de Madeira, el 5 de febrero del 1985. Su padre, Dinis Aveiro, un pescador, le puso de segundo nombre Ronaldo en homenaje a Ronald Reagan (recientemente fallecido) y no al madridista Ronaldo.Pero la historia de su primer nombre ha sido reveladora de lo que le ha pasado en los últimos días. Cristiano, también Cristián en español, Christian en inglés, francés o italiano e incluso Kristian en los países nórdicos, proviene del latín Christus, nombre propio de Jesucristo.A su vez, viene del griego Christos, "el ungido". Los antiguos reyes de Israel eran ungidos en la cabeza con aceite (óleo) antes de proclamarlos como tales, de ahí proviene la palabra "crisma", lugar de la cabeza donde el óleo era derramado.Y precisamente con la cabeza ha anotado los dos goles en esta Eurocopa, uno de los cuales ha sido vital para llevar a su país a la final.Remontándonos más allá en el tiempo y en el origen de su nombre, Cristo proviene del hebreo "Mesías". Salvando las distancias, para los portugueses Cristiano Ronaldo se ha convertido en el elegido para que los lusos el 4 de julio disputen "su" final.Su padre le metió con pocos años en un club popular en la isla, en el Andorinha. De allí saltó al Nacional de Madeira. Los técnicos de la "fábrica" del Sporting de Lisboa, la mejor cantera portuguesa, no tardaron en saber de él y se lo llevaron a Lisboa con 12 años.El fichaje de Cristiano Ronaldo el verano del 2003 por el Manchester United se fraguó en un par de días. Al regreso de la gira por Estados Unidos, donde el Manchester que entrena Alex Ferguson se enfrentó al Barcelona, el club inglés participó en la inauguración del estadio José Alvalade XXI frente al Sporting.El delantero portugués protagonizó una exhibición en ese encuentro y su destino iba a cambiar, de la noche a la mañana. En el vuelo de regreso, Roy Keane, capitán del equipo, le puso la cabeza como una hormigonera a Ferguson para que fichara a ese delgado futbolista que les había vuelto locos durante el encuentro. El técnico decidió contratar al jugador, costara lo que costara. Su precio fue 17,5 millones de euros, casi 3.000 millones de pesetas.La vida de Cristiano cambió de forma radical. Era la segunda vez que era arrancado de los brazos de su familia. Anteriormente, el Sporting se lo llevó de una familia de agricultores de Madeira cuando tenía 12 años y lo instaló en Alcochete, la ciudad deportiva verdiblanca, esa máquina de hacer grandes jugadores como Paulo Futre o Luis Figo.Pasó en un día de cobrar 1.500 euros al mes a 150.000 euros en Inglaterra. Logró su primer gol en el Manchester en el campo de Old Trafford contra el Portsmouth. Fue en un saque directo de falta en noviembre del 2003.El 22 de agosto del 2003 debutó con la camiseta de la selección absoluta. Y en menos de un año ha adelantado, como un misil, a Simao Sabrosa, titular hasta la aparición de este alocado extremo o a Ricardo Quaresma, jugador del Barcelona.Con una habilidad insultante para el regate (dice que es uno de los pocos extremos del mundo que puede hacer la bicicleta con las dos piernas), ha cautivado a toda Europa en este torneo.Pero no todo fue un camino de rosas para este centrocampista. Su adaptación al lluvioso Manchester no fue fácil. Además, su imagen comprando joyas y ropa en las tiendas más caras de la ciudad no le ayudaron.Para colmo, Scolari le amenazó con dejarlo fuera de la Eurocopa si no cambiaba. Ahí se dio cuenta de que si quería triunfar debía darle un vuelco a su vida. Lo hizo y se ganó un puesto en la selección lusa.Cristiano Ronaldo, como los grandes vinos de su Madeira natal, mejoran con el tiempo. Ya es titular indiscutible con el Manchester United y con Portugal.El domingo lo será en la final. Contra la República Checa o contra Grecia. A él le da igual. Saldrá a jugar como sabe y a divertirse. Lo que lleva haciendo toda su vida. Portugal le he elegido como su nueva estrella. Su perla más preciada, con permiso de Figo.




