El poderío de las Williams se resquebraja
Hace justamente dos años la profecía de Richard Williams, padre de Venus y Serena de que sus dos hijas serían un día las dos mejores del mundo se cumplió en Roland Garros, cuando ambas disputaron la final, con victoria de la más pequeña, pero sus tiempos de gloria parecen haber pasado a mejor vida, tras ser eliminadas en los cuartos de final de París.
París.--- Hace justamente dos años la profecía de Richard Williams, padre de Venus y Serena de que sus dos hijas serían un día las dos mejores del mundo se cumplió en Roland Garros, cuando ambas disputaron la final, con victoria de la más pequeña, pero sus tiempos de gloria parecen haber pasado a mejor vida, tras ser eliminadas en los cuartos de final de París.La familia Williams sufrió hoy un duro golpe, cuando Jennifer Capriati, campeona en el 2001, derrotó a Serena por 6-3, 2-6 y 6-3 en una hora y 40 minutos, consiguiendo la segunda victoria consecutiva sobre ella, tras las semifinales de Roma.Apenas media hora después otra bomba detonaba en el buque Williams, cuando la rusa Anastasia Myskina, sexta favorita, se abría paso por primera vez a la penúltima ronda de un Grand Slam al imponerse a Venus Williams, ante quien había caído en las dos veces anteriores, por 6-3 y 6-4 en 72 minutos."Era cuestión de tiempo que ganase un partido como éste", dijo Capriati, que saltó a la pista con una protección en el muslo derecho, "no fue un partido de altísima calidad, las dos estábamos muy nerviosas pero yo jugué un poco mejor que ella"."Tuve un mal día con mi saque", comentó Serena. "Este año ha sido muy duro para mi, y básicamente no he hecho nada a un nivel profesional. Hoy mismo, fui una aficionada".Capriati se encontrará en una de las semifinales con Myskina, quien hoy sacó provecho de sus gran colocación sobre la pista, húmeda y pesada por la lluvia, para lograr la primera y gran victoria sobre Venus, con quien había perdido en Dubai y Amelia Island en el 2002.La rusa se colocó rápidamente con un 4-0 para llevarse el primer set en 28 minutos. En la segunda manga, Venus peleó más pero sus errores no forzados, un total de 43, terminaron con ella.Para las dos Williams su regreso a París ha terminado de forma inesperada, pero son un reflejo de sus últimas peripecias y lesiones desde que disputaron la final de Wimbledon del 2003.Serena había faltado al Abierto de Estados Unidos del año pasado y al Abierto de Australia en este debido a una lesión en la rodilla izquierda de la que fue operada el pasado uno de agosto. Reapareció en Miami, con victoria incluida ante Dementieva, pero tuvo que retirarse en Charleston debido a una irritación en la rodilla herida. Luego, en Roma, Capriati se encargó de anunciarle lo que podría sucederle ahora en París.Venus regresó antes que su hermana tras Wimbledon 2003, y si pudo disputar el Abierto de Australia esta temporada, ganando después los títulos de Charleston, después de 14 meses, y Varsovia, ambos en tierra, pero no disputó la final de Berlín, debido a una lesión en el tobillo izquierdo cuando parecía que volvía a recuperar su juego. Había ganado los últimos 19 partidos en tierra, y quizás por eso su derrota fue más dolorosa.Fue un día de gloria también para Paola Suárez, quien con su victoria sobre la rusa Maria Sharapova por 6-1 y 6-3 en 59 minutos entró en la historia de su país. Ya es la cuarta argentina en llegar a las semifinales de Roland Garros, y saldrá el próximo lunes entre las diez primeras, la siguiente después de Gabriela Sabatini.Si su condición de número uno del mundo en dobles, junto con la española Virginia Ruano ya está fuera de toda duda, ahora vive su mejor momento individual.Suárez buscará una plaza para la final contra la rusa Elena Dementieva, que dejó al público francés sin corazón y con lágrimas al derrotar a Amelie Mauresmo por 6-4 y 6-3 en una hora y 33 minutos.Dementieva, semifinalista del Abierto de Estados Unidos en el 2000 y medalla de plata en los JJ.OO. de Sydney, necesitó cuatro puntos de partido para deshacerse de Mauresmo que dominaba sus enfrentamientos hasta hoy por 5-1.Con Myskina y Dementieva en semifinales, el tenis ruso marca un nuevo récord. Nunca hasta hoy dos jugadoras de esta nacionalidad habían llegado a esta ronda en un Grand Slam.




