Tormenta solar termina hoy sin causar problemas
Una tormenta geomagnética causada por gigantescas erupciones solares que lanzó una nube de rayos X sobre la Tierra terminará hoy sin haber provocado interferencias en las comunicaciones, como se temía, dijeron las autoridades de EEUU.
Washington.--- Una tormenta geomagnética causada por gigantescas erupciones solares que lanzó una nube de rayos X sobre la Tierra terminará hoy sin haber provocado interferencias en las comunicaciones, como se temía, dijeron las autoridades de EEUU.Los expertos del Observatorio Heliosférico de la NASA habían pronosticado que la tormenta llegaría a la Tierra el viernes y que se haría sentir con fuerza en las comunicaciones hasta las primeras horas del sábado.Sin embargo, Larry Combs, del Centro para el Ambiente Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NORAD, por sus siglas en inglés) en Boulder, Colorado, dijo que "en realidad, ésta no fue una super tormenta solar", como se había temido.La lluvia de rayos X provocada por la tormenta interfirió parcialmente las comunicaciones de algunas aerolíneas y de teléfonos por satélite."Los problemas no fueron generalizados, pero estaremos vigilantes durante las 24 horas del día", señaló un portavoz de Xcel Energía, un proveedor de energía en la zona occidental de Estados Unidos.Los problemas en las comunicaciones comenzaron a partir de las 16.00 GMT del viernes y se esperaba que terminaran hacia las 10.00 GMT del sábado, dijeron las fuentes."Lo primero que hemos notado es la concentración de rayos X que se desplazan a la velocidad de la luz y pueden causar interrupciones en las transmisiones de radio", manifestó Combs.Esos rayos X afectan especialmente a la ionosfera, que es la región electrificada de la atmósfera, a unos 56 kilómetros de altura sobre la superficie terrestre.Esa capa atmosférica es la que refleja algunas frecuencias de radio, como aquellas que pertenecen al espectro de "alta frecuencia" que se utilizan en las comunicaciones de larga distancia.Combs añadió que las interferencias también se han registrado en las comunicaciones de teléfonos por satélites que utilizan expediciones de montañistas en el Himalaya.Según Bill Murtagh, meteorólogo de NORAD, lo más notable de la tormenta habrá sido un aumento de la luminosidad de la aurora boreal en las proximidades del Polo Norte."Y ni siquiera eso es muy seguro", señaló en referencia al escaso efecto de la tormenta solar que fue detectada el pasado miércoles cuando se produjo una eyección de masa coronal, que ocurre cuando un filamento eruptivo en la activa superficie del Sol arroja una enorme burbuja de plasma magnético hacia el espacio.Murtagh añadió que la tormenta también afectó levemente a los satélites del Sistema de Posicionamiento Global (GPS).Sin embargo, aclaró que "sólo aquellos que necesitan una precisión de centímetros, como los agrimensores y los perforadores de petróleo, resultaron perjudicados" por un momento."Quien se encuentre en medio del océano y necesite el GPS para establecer cuál es su posición, ni siquiera se dio por enterado", agregó.La burbuja de plasma magnético contenía 10.000 millones de toneladas de gas a temperatura muy alta, de la cual surgen rayos X que se desplazan a la velocidad de la luz.La semana pasada la NASA informó de que la aparición en el Sol de una mancha del tamaño del planeta Júpiter, dentro de un grupo denominado 10484, era un indicio de que un ciclo de actividad solar que dura once años aún no había concluido.En abril de 1997 una tormenta solar cegó al satélite Telstar 401, de la firma AT&T, utilizado en la retransmisión de señales de televisión.Un año después una eyección de masa coronal también interfirió en el funcionamiento de un satélite Galaxy IV que se usaba para la transmisión de las señales con las que operan cajeros automáticos y sistemas de seguimiento de vuelos comerciales.




