Protección de cauces y bosques aseguran abastecimiento de agua
La protección de las cuencas y de los bosques que las circundan genera importantes ahorros en el abastecimiento de agua potable en algunas grandes ciudades del mundo y es una alternativa a las plantas de tratamiento de aguas, según un estudio presentado hoy aquí por el Fondo Mundial para la Naturaleza.
Ginebra.---La protección de las cuencas y de los bosques que las circundan genera importantes ahorros en el abastecimiento de agua potable en algunas grandes ciudades del mundo y es una alternativa a las plantas de tratamiento de aguas, según un estudio presentado hoy aquí por el Fondo Mundial para la Naturaleza.Los bosques bien preservados, además, minimizan los riesgos de deslizamientos de tierra, erosión y sedimentación.Asimismo, mejoran de manera significativa la pureza del agua al filtrar productos contaminantes, como los pesticidas que se utilizan en la agricultura y los excrementos del ganado (en elevadas concentraciones)."Resulta mucho más barato proteger los bosques que rodean las grandes ciudades que construir plantas de tratamiento de aguas", dijo al respecto Chris Elliott, director del Programa Bosques para la Vida de la organización no gubernamental.En ciudades como Sao Paulo, Rio de Janeiro, Salvador y Belo Horizonte (Brasil), Bogotá, Calí y Medellín (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana), y Caracas y Maracaibo (Venezuela), el agua proveniente de zonas protegidas es la mayor fuente -y en algunos casos la única- de agua para el consumo humano.El estudio señala que los bosques, que inicialmente fueron protegidos con el fin de aprovechar sus recursos hídricos, también han demostrado ser de gran valor por su biodiversidad.Esto adquiere particular importancia cuando esas áreas naturales se localizan en los alrededores de las ciudades, cuya expansión implica en muchos casos que las cuencas protegidas constituyen la única vegetación natural que se conserva.Así, al preservar las cuencas se protege también la biodiversidad, "que de lo contrario, habría desaparecido en ciudades como Singapur, Santiago de Chile, Estambul", señala el estudio.Según especialistas del Fondo Mundial para la Naturaleza, cinco millones de personas mueren cada año debido a enfermedades causadas por el consumo de agua de calidad deficiente, lo que representa una mortalidad diez veces superior a la que ocasionan los conflictos armados a nivel mundial.En tanto, la mortalidad infantil puede llegar a ser 10 o 20 veces superior a la media.A todo esto se suma que 1.100 millones de personas en el mundo no tienen acceso al agua potable ni cuentan con los servicios sanitarios mínimos.La organización medioambiental afirma que en vista de que casi la mitad de la población mundial vive en áreas urbanas, resulta probable que los problemas vinculados al agua aumenten en el futuro, a medida que esos centros poblados se van extendiendo.En ese sentido, añade, aunque las áreas protegidas "no sean la panacea", representan una opción para garantizar el abastecimiento de agua y podrían evitar el gasto de sumas millonarias en la construcción de plantas de purificación.




