Países aplican medidas para evitar entrada de "cochinilla rosada"
Centroamérica aplica una serie de medidas de vigilancia en sus fronteras y puertos para evitar la entrada de la plaga de la "cochinilla rosada", un insecto que destruye todo tipo de plantas, informó una fuente oficial.
Panamá.--- Centroamérica aplica una serie de medidas de vigilancia en sus fronteras y puertos para evitar la entrada de la plaga de la "cochinilla rosada", un insecto que destruye todo tipo de plantas, informó una fuente oficial.Una oficial del Organismo Internacional Regional de Salud Agropecuaria (OIRSA), la panameña Gisela Tapia, explicó a EFE quedesde que se descubrió la plaga en California (EEUU), hace unos tres años, la "cochinilla rosada" se ha movilizado a Belice y México.Por este motivo, según Tapia, los países de la región han reforzado sus medidas de vigilancia fitosanitarias y zoosanitarias para evitar que esta plaga ingrese en la región.De acuerdo con la funcionaria, se trata de un insecto diminuto de unos dos milímetros que "causa un daño espectacular" porque acaba con todo tipo de plantas vegetales y ornamentales.Añadió que la plaga amenaza a la región "por el Caribe, ahí sí es un poquito problemático porque la brisa del Caribe puede llevarla a cualquier costa de los países centroamericanos".Por este motivo, indicó que las naciones vigilan sus puertos de entrada y sus fronteras, porque "los países que la tienen lo pueden traer a otra nación mediante el transporte de mercaderías o frutas, incluso pueden viajar en contenedores por barco".Una de las medidas que OIRSA aplica para contrarrestar la plaga, según Tapia, ha sido la creación el año pasado de un laboratorio para la cría de una especie de avispas y de escarabajos que acaban con la cochinilla.En el caso de la avispa; la hembra pone sus huevos dentro de la plaga, la parasita y la mata, mientras que el escarabajo devora a la "cochinilla rosada", aseguró.Además indicó que como la "cochinilla rosada" tiene predilección por unas plantas ornamentales como el hibisco o "papo", que adornan aeropuertos, puestos fronterizos y puertos marítimos para detectar si han entrado a un país.Según Tapia, "es más fácil vigilarla buscándola en esas plantas y una vez que se detectan, aunque los controles químicos no funcionan, los controles biológicos son muy eficientes"




