Defensor de muerte digna considera patético el "turismo eutanásico"
El presidente de la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente, Salvador Pániker, ha calificado de "patético, morboso, desagradable y totalmente lamentable" el hecho de que por problemas legales las personas que desean morir porque no quieren sufrir más tengan que recurrir "al turismo eutanásico".
BARCELONA.--- El presidente de la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente, Salvador Pániker, ha calificado de "patético, morboso, desagradable y totalmente lamentable" el hecho de que por problemas legales las personas que desean morir porque no quieren sufrir más tengan que recurrir "al turismo eutanásico".Pániker se ha referido al caso del británico Reginal Crew, enfermo de esclerosis lateral degenerativa, que se sometió ayer a un suicidio asistido en Suiza, donde esta práctica no está penada por la ley, acompañado por un equipo de la cadena británica ITV que filmó el suceso y lo emitirá el próximo viernes en horario de máxima audiencia.Pániker ha declarado a EFE que la emisión de la muerte de Reginald Crew puede "sensibilizar a la opinión pública" aunque "no es un medio precisamente grato", lo que le recuerda el caso del español José Luis San Pedro que quiso hacer público su fallecimiento para concienciar a la población sobre el derecho a la eutanasia.Pániker también ha recordado que la situación legislativa sobre la práctica de la eutanasia en Gran Bretaña "es peor incluso que en España", donde existe una ley de testamento vital en muchas autonomías y un código penal "bastante más suave y comprensivo".No obstante, ha solicitado que se eleve "a una categoría jurídica y legal lo que claramente sucede", ya que, según él, el 16% de los médicos españoles reconoce haber practicado alguna eutanasia y esta práctica cuenta con el apoyo del 70% de los ciudadanos, partidarios de una ley de eutanasia activa y voluntaria.Pániker también ha aclarado que en la eutanasia, a diferencia del suicidio asistido, el enfermo está rodeado de médicos en todo momento que garantizan que no se cometan abusos y certifican que la enfermedad es terminal e irreversible.El escritor ha precisado que, sin embargo, en el caso de Reginald Crew sí que ha existido asistencia médica ya que en Suiza se sigue un protocolo que incluye diversas medidas, como recomendaciones previas para asegurarse de que el enfermo decide acabar con su vida sin coacción alguna y llamar a la policía en cuanto se produce el fallecimiento de la persona.




