Las "Mariítas" regresan a casa con una nueva vida independiente
María Teresa y María de JesúsQuiej Alvarez, la gemelas guatemaltecas que nacieron unidas por la cabeza, regresan hoy lunes a Guatemala para iniciar una nueva etapa de sus vidas convertidas en dos niñas independientes.
Los Angeles (EEUU).---María Teresa y María de JesúsQuiej Alvarez, la gemelas guatemaltecas que nacieron unidas por la cabeza, regresan hoy lunes a Guatemala para iniciar una nueva etapa de sus vidas convertidas en dos niñas independientes.Las pequeñas se despidieron hoy del equipo médico que hizo posible su separación el pasado agosto en California, tras una delicada operación que duró 23 horas.Luciendo unas diademas brillantes que ocultaban sus vendajes, María Teresa y María de Jesús dijeron adiós ataviadas con sus vestidos de terciopelo a juego y sentadas como "señoritas" de 17 meses en dos sillitas de niño, cada una empujada por uno de sus padres."Quiero darles a todos las gracias en su nombre porque por su mediación y la bendición de Dios, las niñas están bien", resumió en castellano, en un breve y emocionado discurso Wenceslao Quiej, el joven padre de las pequeñas.Una soleada mañana californiana iluminó esta jornada de felicidad, muy diferente a la que recibió a las pequeñas el pasado junio, cuando llegaron al centro médico infantil Mattel, de la Universidad del Sur de California, unidas por la cabeza y cada una mirando hacia un lado, incapaces de moverse de otra forma que reptando por el suelo.La finalidad era someter a estas gemelas a una operación sin precedentes que, gracias a las donaciones del centro del equipo médico que las atendió y el dinero de los particulares, tuvo lugar con éxito el pasado 6 de agosto."Van muy, muy bien y en dos o tres meses estarán mejor. Sus cerebros están progresando como se esperaba y están aprendiendo muy rápidamente", declaró hoy Jorge Lazareff, al frente del departamento de pediatría que dirigió esta operación.Como subrayó Henry Kawamoto, cirujano plástico de este equipo, en este momento la única peculiaridad de las pequeñas es que tendrán unos "peinados muy estrambóticos" dados los injertos que les han hecho en la cabeza, pero por lo demás esperan una evolución normal.Al menos así ha sido en los últimos cinco meses desde la separación, donde las pequeñas han ido respondiendo "con alegría y rapidez" a los tratamientos recibidos.Incluso la que ahora es la más débil de las gemelas, María Teresa, ha superado las otras tres operaciones a las que tuvo que ser sometida para extraerle fluido acumulado en la base del cráneo y su evolución es buena, "alcanzando a su hermana con rapidez"."Aunque están cerca de los 18 meses, sus habilidades responden a las de un bebé de 10 ó 11 meses pero es injusta la comparación porque han tenido que volver a empezar todo su aprendizaje desde su separación", defendió Lazareff.De hecho a estas alturas un niño normal comenzaría a andar o al menos podría sentarse sólo, algo que de momento no pueden hacer las pequeñas, que aún luchan por controlar el movimiento de sus cabezas.Un grupo de siete médicos y terapeutas de la UCLA que viajará con las niñas a su Guatemala natal se asegurará de que el equipo que allí las está esperando, pueda continuar las labores de rehabilitación que necesitan estas gemelas.Kawamoto recordó que en el futuro las pequeñas regresarán al quirófano para sustituir la parte que les cubre el cráneo que una vez compartieron pero será un procedimiento "normal" que será realizado en Guatemala.Junto con sus familiares y el equipo médico, María de Jesús y María Teresa tienen prevista su marcha del aeropuerto de Burbank (Los Angeles, EEUU) a las 11:00 hora local (19:00 GMT) en un vuelo especial que durará cinco horas con destino a la capital guatemalteca.Allí les espera no sólo el equipo médico local sino una vivienda nueva en la capital, donde esta familia modesta procedente de la localidad rural de Belén podrá comenzar una nueva vida junto a sus hijas."Rezamos por un milagro y lo tuvimos. El milagro comenzó en Guatemala, gracias al cuidado que las dieron, y su recuperación ha demostrado que los milagros también ocurren", resumió Chris Embleton, cofundadora de la asociación "Healing the Children", que ha facilitado esta operación.Como recalcó el padre de estos dos pequeños milagros, siguiendo el refrán popular de "A Dios rogando y con el mazo dando" se trata de una bendición en la que hay mucho que agradecer "al pueblo latino, que nos ha ayudado bastante".




