EEUU podría bloquear medicinas baratas para países pobres
Estados Unidos podría bloquear en Ginebra un acuerdo que garantice el acceso de los países en desarrollo a fármacos genéricos baratos, propuesta que choca también con reparos de otros países como Cuba y Argentina.
GINEBRA.--- Estados Unidos podría bloquear en Ginebra un acuerdo que garantice el acceso de los países en desarrollo a fármacos genéricos baratos, propuesta que choca también con reparos de otros países como Cuba y Argentina.Un eventual acuerdo tendría un alto valor simbólico y humanitario pero Washington se aferra a una interpretación muy restrictiva según la cual una modificación del convenio existente de la Organización Mundial de Comercio (OMC) debe limitarse a dar cobertura a epidemias infecciosas "graves" como el sida, la tuberculosis y la malaria.Cuba, por su parte, defiende que se amplíe expresamente a cualquier enfermedad."Estamos esperando instrucciones de La Habana, pero nuestra posición es que el acuerdo debe reflejar expresamente esa reivindicación" de los países en desarrollo, dijeron hoy a EFE fuentes de la delegación cubana ante la OMC.Filipinas rechaza un sistema obligatorio de salvaguardas para evitar que las medicinas importadas por un país que las necesita acaben en terceros mercados ya que considera que su costo administrativo y económico superaría las dificultades de los países en desarrollo.El reparo argentino es más bien de tipo legal ya que reclama una "reinterpretación autorizada" de uno de los artículos del acuerdo sobre propiedad intelectual y comercio de la OMC en lugar de una moratoria, seguida de una enmienda, como acepta la mayoría.Pese a todo, fuentes diplomáticas tanto europeas como latinoamericanas insisten en que la mayor y casi exclusiva responsabilidad en este momento es de Estados Unidos, que podría finalmente impedir un acuerdo que permitiría a los países pobres importar genéricos baratos producidos sin autorización del titular de la patente del fármaco original.El acuerdo existente permite a un gobierno otorgar una llamada "licencia obligatoria" a un laboratorio del propio país para fabricar un fármaco al margen de la patente para casos de emergencia y "predominantemente" para el mercado nacional.Con la modificación propuesta se intenta que puedan beneficiarse también los países con nula o escasa capacidad de producción farmacéutica ya que se les autorizaría a importar los fármacos que necesitan de cualquier nación que pueda suministrarlo a un precio asequible.Estados Unidos, bajo la influencia de su poderosa industria farmacéutica, y en su estela también Suiza, quiere evitar que los países en desarrollo puedan aprovechar el acuerdo para saltarse las patentes farmacéuticas produciendo o importando medicinas para otras enfermedades como la diabetes, el cáncer o el asma.A su vez, los países en desarrollo recuerdan que en la declaración de Doha de noviembre de 2001, en que se lanzó el actual ciclo de negociaciones, los ministros convinieron en que el acuerdo no deberá "impedir que los miembros adopten medidas para proteger la salud pública".Los ministros agregaban que el acuerdo deberá "ser interpretado y aplicado de una manera que apoye el derecho de los miembros de la OMC de proteger la salud pública y en particular de promover el acceso a los medicamentos para todos" y reconocían que cada miembro tenía "el derecho de determinar lo que constituye una emergencia nacional".Ese derecho es lo que Estados Unidos quiere limitar ahora frente a lo que se decidió ya en Doha, critican los países en desarrollo, entre ellos Brasil y Suráfrica, que aceptaron allí un texto que no les satisfacía del todo para no poner en peligro el lanzamiento de la nueva ronda.El borrador preparado ahora por el diplomático mexicano Eduardo Pérez Motta, presidente del grupo de trabajo que se ocupa del asunto, es fruto de un difícil equilibrio entre los distintos intereses en juego, y la opinión mayoritaria es que si se cambia algo, todo se vendrá abajo.El viernes se cumple el último plazo que se han impuesto los miembros de la OMC para intentar alcanzar este año un consenso sobre la cuestión, como requería la propia declaración de Doha.Ese día se reúne por última vez este año el Consejo General de la OMC, donde están representados sus 144 países miembros, que deberían dar el visto bueno a un eventual acuerdo, y nadie se atrevía hoy a hacer pronósticos.




