Paraguay se enfrenta a la pesadilla olvidada de la fiebre aftosa
En medio de una profunda crisis económica y de una crónica inestabilidad política, Paraguay se enfrenta con estupor a la pesadilla olvidada de la fiebre aftosa, un mal que afecta a uno de los pocos sectores que seguían a flote en el país.
ASUNCION.---- En medio de una profunda crisis económica y de una crónica inestabilidad política, Paraguay se enfrenta con estupor a la pesadilla olvidada de la fiebre aftosa, un mal que afecta a uno de los pocos sectores que seguían a flote en el país.Los resultados de un estudio realizado al ganado del departamento de Canindeyú, en el este del país y fronterizo con Brasil, por el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa (PANAFTOSA) dieron positivo,según informaron ayer, jueves, las autoridades paraguayas."Hemos recibido una comunicación donde dice lo siguiente: aislamiento e identificación de virus aftoso tipo 0", declaró en tono sereno el ministro paraguayo de Agricultura y Ganadería, Darío Baumgarten, en una rueda de prensa convocada tras una larga reunión con todos los estamentos afectados.El anuncio cayó como un auténtico mazazo, ya que el país se encontraba oficialmente libre de aftosa desde 1994 y con el certificado de la Organización Internacional de Epizootias (OIE), máxime después de que se comunicara el pasado martes que los estudios preliminares habían dado un resultado negativo.La información había sido recibida con entusiasmo en Paraguay, país que tiene las fronteras de Argentina y Brasil cerradas desde hace más de un mes por la preocupación acerca de la posibilidad de que hubiera aftosa.Tal era el convencimiento de las autoridades paraguayas de que el resultado final sería positivo, que el canciller, José Antonio Moreno Ruffinelli, afirmó en la víspera que si las fronteras no se abrían tras la comunicación definitiva de PANAFTOSA, Paraguay iba a tomar represalias.El dictamen fue recibido de forma desigual en el país, y mientras el ministro de Agricultura y Ganadería prefirió hablar de "sorpresa" y explicar el resultado diciendo que "en biología uno más uno nunca son dos", los productores se mostraron más recelosos."Estoy de acuerdo con el ministro de que en biología uno más uno puede ser tres ó cuatro, pero uno más uno nunca puede ser mandioca (yuca)", señaló visiblemente alterado el presidente de la Asociación Rural de Paraguay, Carlos Trappani, quien anunció que exigirá una explicación a PANAFTOSA por el nuevo diagnóstico.La detección del foco obliga a Paraguay a inmovilizar y sacrificar el ganado afectado para lo que ya están trabajando los técnicos del Servicio Nacional de Salud Animal (SENACSA).Sin embargo, la principal preocupación de las autoridades en materia de Salud Animal es demostrar que el foco se encuentra circunscrito únicamente a Canindeyú, a 600 kilómetros de Asunción, departamento donde ha sido declarada la alerta sanitaria y se ha prohibido todo desplazamiento de ganado.De ello depende el poder continuar sus exportaciones, más de 50.000 toneladas anuales, que tienen como destino, entre otros, a los mercados de Chile, Brasil y Rusia, a los que se habían sumado recientemente Taiwán, Venezuela y la Unión Europea.Las nuevas incorporaciones a la cartera de clientes de la carne paraguaya y las tratativas para vender cortes a Colombia eran la única noticia positiva para una economía que ha vivido un desastroso año en su producción de soja y de algodón, sus principales fuentes de ingresos.El ministro explicó que Chile, principal destino de las ventas cárnicas paraguayas, ha respondido con el cierre cautelar de su frontera y que se espera lo que decida la Unión Europea (UE), que este año concedió a Paraguay un cupo de 1.000 toneladas al año dentro de la denominada cuota Hilton.Baumgarten señaló que la UE reconoce dos zonas ganaderas en Paraguay, razón por la que el país espera mantener abierto este mercado al que había accedido tras duros exámenes de calidad en sus frigoríficos y muchos meses de esfuerzo para acondicionar los medios a las exigencias europeas.Las dimensiones del perjuicio económico para el país mediterráneo aún están por determinarse, pero con una previsión de decrecimiento económico del 3 por ciento para final de año los augurios no parecen los mejores.En cualquier caso, Baumgarten se animó a lanzar un mensaje optimista y decir que "esto va a ser muy bueno para todo el sistema ganadero"."Es como un pequeño temblor que estamos teniendo y tiene que afianzar la labor tanto del sector ganadero como del sector público para seguir avanzando", afirmó.




