Alimentos orgánicos con etiqueta oficial ganan mercados de EEUU
Los mercados de alimentos de Estados Unidos perderán desde algo de su uniformidad aséptica y sus colores artificiales con el debut, bajo etiqueta oficial, de los productos orgánicos que marcan un retorno a "lo natural".
WASHINGTON.---- Los mercados de alimentos de Estados Unidos perderán desde algo de su uniformidad aséptica y sus colores artificiales con el debut, bajo etiqueta oficial, de los productos orgánicos que marcan un retorno a "lo natural".Después de siete años de estudios, discusiones, ajustes y negociaciones, hoy entraron en vigor las normas del Departamento de Agricultura que definen qué productos alimenticios pueden ofrecerse bajo la etiqueta de "orgánicos".Para conmemorar lo que el diario The New York Times llamó en su editorial "un hito para las granjas de EEUU", en la apertura de operaciones del mercado de valores Nasdaq, el campanazo estuvo a cargo de Chuck Marcy, presidente de Horizon Organic Holding Corporation.Le acompañaron Ed Dunlap, de la cadena de minoristas de productos orgánicos Wild Oats Markets, y Debra Boyle, presidenta de Organic Trade Association, la confederación de empresarios de este tipo de negocios.Esta línea de productos, que hace tres décadas era apenas un capricho marginal de "hippies", incluye, además de frutas y verduras, lácteos, carnes y huevos que proceden de animales a los que no se les han administrado antibióticos ni hormonas de crecimiento.Los alimentos orgánicos son aquellos producidos sin el uso de pesticidas químicos, sin fertilizantes derivados del petróleo o de fangos químicos o de cloacas; sin ingeniería genética y sin radiación de iones.Fue precisamente el uso de antibióticos, hormonas, fertilizantes, pesticidas e ingeniería genética -y generosos subsidios del Gobierno- lo que llevó a la agricultura de EEUU a convertirse en décadas pasadas en la más exitosa del planeta.Y durante medio siglo, ya convertida en industria agrícola, que casi asfixió a las granjas familiares, ha abastecido los mercados que son, en realidad, escaparates de productos sin mellas, sin manchas, con colores brillantes, tamaños estandarizados y sin olor.En los supermercados de EEUU, la abundancia y variedad de productos alimenticios es tan abrumadora como la pobreza del sabor en carnes y frutas, la ausencia de productos que no hayan sido congelados, y las mezclas de compuestos químicos que preservan las comidas durante meses.Pero no todos los consumidores aceptaron la hegemonía de la industria agrícola, y a lo largo de los años, el mercado de alimentos orgánicos ha crecido a razón de entre un 20 y un 25 por ciento anual.Se calcula que, aunque sólo atrae a un 3 por ciento de los consumidores, este mercado mueve actualmente unos 9.000 millones de dólares anuales, y se pronostica que alcanzará los 20.000 millones hacia el año 2005.Los productores de alimentos orgánicos saben que lidian con una ley básica del mercado: la competencia.Sus productos se venden, habitualmente, entre un 10 y un 15 por ciento más caros que los de la industria agrícola, tanto por razón de volúmenes como por las redes de distribución.En Estados Unidos, como en cualquier otro país, prevalece otro hecho básico del mercado: los consumidores tienden a comprar lo que le cueste menos.Las preocupaciones por la calidad quedan para quienes pueden pagarlas.Las nuevas normas han estipulado, precisamente, los grados de ese lujo: la etiqueta que indica "100 por ciento orgánico" da la garantía de que en su producción no hubo pesticidas, antibióticos, hormonas, organismos alterados genéticamente o fertilizantes químicos.La etiqueta "orgánico" señala aquellos alimentos que tienen al menos un 95 por ciento de ingredientes orgánicos; y los que llevan la que indica "hecho con ingredientes orgánicos", contienen por lo menos un 70 por ciento de componentes ecológicos.Las grandes cadenas de supermercados ya han preparado nuevas secciones donde ofrecer estos alimentos y en las que se podrá comprobar de nuevo que los tomates no son todos iguales, que las peras huelen y, en definitiva, que hay fruta, verdura, leche, carne y huevos "naturales".




