EPA estudia recursos contra patente para cultivo células humanas
La Oficina Europea de Patentes (EPA), con sede en Múnich, empezó a examinar catorce recursos presentados contra una patente concedida a la Universidad de Edimburgo (R.Unido) que permite el cultivo de células embrionarias humanas.
Berlín.--- La Oficina Europea de Patentes (EPA), con sede en Múnich, empezó a examinar catorce recursos presentados contra una patente concedida a la Universidad de Edimburgo (R.Unido) que permite el cultivo de células embrionarias humanas.Activistas de la organización ecologista Greenpeace colocaron frente a la sede de la EPA una pancarta de seis metros de alto con una reproducción del famoso dibujo de las proporciones humanas de Leonardo da Vinci y en la que se leía la frase "Detengamos las patentes a la vida".La EPA otorgó en diciembre de 1999 la polémica patente "EP 695 351" a la citada universidad británica, con la que la empresa australiana Stem Cell Sciences (SCS) firmó un contrato exclusivo a esos efectos.La concesión de dicha patente fue denunciada por Greenpeace, organización que exige la completa modificación de esa directiva, en febrero del año siguiente, desatando una ola de protestas en toda Europa."Esta patente sólo es la punta de un iceberg", señaló hoy en Múnich el experto de esa organización en patentes y tecnología genética, Christoph Then, quien añadió que el caso "muestra lo urgente que es prohibir las patentes de seres vivos, de sus genes y de partes del cuerpo humano"."La valoración económica de embriones humanos es una agresión contra los principios éticos fundamentales, ya que la Naturaleza viva no puede convertirse en mercancía y propiedad de titulares de patentes", recalcó.La empresa australiana SCS exige poder extraer células de embriones humanos, modificar sus genes y "crear" así seres humanos manipulados genéticamente.Tras la denuncia de Greenpeace, la EPA reconoció que la concesión de la patente fue un grave error y aseguró que su aprobación se debió a un error de las personas que debían examinar la petición, ya que desconocían que incluía las células humanas y no sólo las de animales y plantas.Así, la EPA examinará entre hoy y el próximo viernes las catorce peticiones de retirada de la controvertida patente que han presentado diversas instituciones de varios países y que han apoyado unas 10.000 personas con su firma.Entre ellas figuran, además de Greenpeace, el ministerio germano de Justicia, los gobiernos de Holanda e Italia, la comunidad de científicos investigadores de Alemania y los grupos parlamentarios alemanes de Los Verdes y el Partido del Socialismo Democrático (PDS), además de varias organizaciones religiosas.La resolución de los recursos contra la patente "EP 695 351" será fundamental para el futuro de la directiva europea que regula esa materia, que hasta ahora permite patentar genes y partes del cuerpo humano, plantas y animales.El método desarrollado en la Universidad de Edimburgo y que utilizaría la empresa australiana posibilitaría la creación de cultivos de células madre, importante en la fabricación de órganos humanos en laboratorio.Según la EPA, los responsables de esa universidad británica sostienen que nunca pretendieron facilitar la creación de seres humanos a través de la modificación genética, por lo que solicitaron una limitación de los ámbitos que contempla la patente, declaración de intenciones con la que Greenpeace no se da por satisfecha.




