Nuevo fármaco reduce virus en enfermos resistentes medicación
El investigador español Bonaventura Clotet y el estadounidense Jacob Lalezari anunciaron hoy la venta a final de año del T-20, un fármaco que reduce significativamente" la presencia del virus del sida y aumenta las células inmunes.
Barcelona (España).---- El investigador español Bonaventura Clotet y el estadounidense Jacob Lalezari anunciaron hoy la venta a final de año del T-20, un fármaco que reduce significativamente" la presencia del virus del sida y aumenta las células inmunes.El medicamento, que está indicado para pacientes con resistencia a la medicación actual, fue presentado en la XIV Conferencia Internacional sobre el sida que se celebra en Barcelona.Los dos investigadores han participado en los ensayos de este nuevo fármaco, en Estados Unidos, Brasil y varios países de Europa, realizados sobre mil pacientes de 112 hospitales.El T-20 es el primer representante de un nuevo grupo de fármacos antirretrovirales llamados inhibidores de fusión y cuya función es evitar que el virus se adhiera y penetre en la célula."El virus del VIH se clava como una jeringuilla en la membrana de la célula para penetrar y fusionarse, pero el T-20 impide que pueda adherirse", explicó Clotet, quien aseguró que los resultados obtenidos en los ensayos han sido "espectaculares" e "impensables" cuando comenzó el estudio.Según Lalezari y Clotet, los pacientes tratados con el T-20 doblan sus posibilidades de reducir la carga viral en su sangre y de aumentar las células inmunes del cuerpo (las células CD4) tras 24 semanas de utilización del fármaco.De esta forma, el 37 por ciento de los pacientes tratados con el T-20 alcanzaron una reducción del virus en la sangre por debajo de los niveles detectables (menos de 400 copias del virus por mililitro de sangre), cuando con los cócteles habituales de fármacos, el éxito sólo se logra en un 16 por ciento de los casos.Por el momento, es un producto que debe tomarse combinado con el cóctel de fármacos con que se trata actualmente a los pacientes y es un "tratamiento de rescate", es decir, para pacientes que no responden a la medicación habitual porque se han vuelto "resistentes"."Son pacientes que no pueden dejar la medicación actual, porque si lo hicieran morirían, pero que no presentan ninguna mejora", indicó Clotet.Un 3 por ciento de los pacientes que participaron en las pruebas abandonaron el tratamiento, ya que el T-20 debe inyectarse dos veces al día y esto les causó una reacción alérgica.Los laboratorios Roche y Trimeris han comenzado ya la producción comercial del T-20, que llegará el mercado a finales de año y que es "el compuesto más complejo que ha producido hasta ahora la industria farmacéutica", según señaló David Reddy, representante de Roche.Este laboratorio ha tenido que construir nuevas plantas para poder desarrollar el sistema de producción que requiere el nuevo fármaco.Preguntados por si este compuesto se comercializará en Africa, los responsables de los laboratorios subrayaron que el T-20 es un tratamiento de rescate para pacientes que ya están medicados y que en los países africanos es más indicado comenzar con la medicación de primera y segunda línea.Además han recordado que la falta de infraestructura sanitaria en algunas zonas de Africa lo hace por el momento imposible, ya que el producto debe almacenarse refrigerado y utilizarse con jeringuillas.Durante la presentación de este nuevo fármaco, ha tomado la palabra uno de los pacientes tratados con el T-20, el británico James Locke, que en una emotiva intervención ha explicado como perdió a su compañero por el sida y como la enfermedad le dejó a él mismo sin empleo y sin casa.Locke fue tratado de forma experimental con el T-20 ya que había desarrollado resistencia a los medicamentos actuales y en unas semanas vio como su carga viral que había llegado a 1,3 millones de virus por mililitro de sangre descendía a niveles ínfimos y como sus células inmunes se recuperaban."Fue increíble, han conseguido que vuelva a soñar de nuevo", dijo Locke, de 50 años, que ahora trabaja como profesor y guía turístico en el Museo Británico, en Londres.




