Los glaciares alpinos lloran por el recalentamiento de la Tierra
Los glaciares alpinos están seriamente amenazados por el deshielo causado por el recalentamiento de la Tierra, como se ha puesto de manifiesto en el macizo italiano del Monte Rosa, con la súbita "aparición" de un lago, bautizado con el sobrenombre de "Efímero".
ROMA.--- Los glaciares alpinos están seriamente amenazados por el deshielo causado por el recalentamiento de la Tierra, como se ha puesto de manifiesto en el macizo italiano del Monte Rosa, con la súbita "aparición" de un lago, bautizado con el sobrenombre de "Efímero".Este improvisado embalse, de 16 hectáreas de extensión -el equivalente a 16 campos de fútbol- y 40 metros de profundidad, ha disparado todas las alarmas, a la vez que se ponía en marcha un dispositivo sin precedentes para conjurar eventuales riesgos.Dos centenares de miembros de Protección Civil y diez helicópteros trabajan sin tregua para vaciar parcialmente el lago surgido de improviso en las últimas semanas del glaciar Belvedere, a 2.200 metros de altitud, en la pared este del Monte Rosa.El deshielo de las hasta hace poco nieves perpetuas de uno de los 800 glaciares de los Alpes italianos ha dado lugar a un nuevo accidente geográfico, que disfrutan turistas y montañeros, pero que ven como una seria amenaza los sufridos lugareños.Las miles de personas que viven en el Valle de Anzasca están divididas entre las que temen por su seguridad, y reclaman protección, y las que se lamentan por los graves perjuicios que la alarma pueda causar a su floreciente industria turística.Ante eventuales nuevos deshielos, las autoridades decidieron llevar las aguas, ahora remansadas en una cavidad natural, hasta uno de los torrentes naturales de la zona para que la distribuya de forma controlada, antes de que puedan desbordar los límites.Esta vasta operación, que se desarrollará a lo largo de toda esta semana, es la primera vez que se pone en marcha en Europa y su objetivo es reducir a la mitad los tres millones de metros cúbicos almacenados en el lago efímero.Los expertos asisten a estos inusuales trabajos y esgrimen las últimas estadísticas que señalan que el aumento de la temperatura registrado en el planeta amenaza a los "gigantes blancos".Al igual que sucede en las Montañas Rocosas, el Himalaya, los Andes o el Kilimanjaro, los glaciares alpinos retroceden a una velocidad sin precedentes, y se calcula que a lo largo del Siglo XX han perdido un 40 por ciento de su volumen.El comité italiano para el estudio y el control de este fenómeno de la naturaleza aporta un dato complementario: en la última centuria el límite de las nieves perpetuas se ha elevado casi un centenar de metros.Todo este proceso se ha acelerado en los últimos quince años, con procesos como el que se vive ahora en el Belvedere del Monte Rosa, que amenazan con provocar inundaciones inesperadas.Según Franco Sicardi, del grupo nacional de defensa de las catástrofes hidrológicas, el fenómeno, conocido como "surging", se caracteriza por cambios rápidos de la estructura del glaciar, a velocidades de decenas de metros al día.La mayoría de los expertos considera, no obstante, que no existe un peligro concatenado en los Alpes y que el caso del Monte Rosa es puntual, aunque se pueda repetir en otros parajes de la cadena montañosa.En los Alpes italianos hay cerca de 800 glaciares, que ocupan una superficie de unos 500 kilómetros cuadrados y se concentran en los macizos más elevados, occidentales y centrales, de la cordillera más importante de Europa.Si en los próximos años se mantienen las actuales condiciones climatológicas, los especialistas calculan que en pocos decenios desaparecerán muchos de los pequeños glaciares, mientras que los grandes continuarán llorando y viendo cómo se reduce su volumen.




