Fernando Londoño no renunciará
El designado Ministro del Interior y Justicia, Fernando Londoño Hoyos, se mostró complacido con la respuesta del presidente electo a instancias de Caracol desde Madrid porque, afirmó, es propia de un hombre sensato y prudente, y dijo que quien debe decidir si es o no funcionario del nuevo gobierno a raíz de estos hechos surgidos a su alrededor, es el propio Alvaro Uribe.
BOGOTA.---- El designado Ministro del Interior y Justicia, Fernando Londoño Hoyos, se mostró complacido con la respuesta del presidente electo a instancias de Caracol desde Madrid porque, afirmó, es propia de un hombre sensato y prudente, y dijo que quien debe decidir si es o no funcionario del nuevo gobierno a raíz de estos hechos surgidos a su alrededor, es el propio Alvaro Uribe."No. No voy a renunciar", dijo secamente."Quienes estamos en esta empresa lo hacemos por servirle a Colombia, a costa de sacrificios importantes y serios", afirmó el señor Londoño, y advirtió que quienes debieron ser prudentes fueron otros: "no fue bueno despertar este fantasma", subrayó al referirse a un escándalo latente en materia de privatizaciones. Dijo que el señor Uribe Vélez tiene un informe escrito de lo sucedido y afirmó que no es su culpa de que ese problema de Invercolsa no se haya resuelto hace años, porque él si lo ha propuesto, y anotó que dentro de una semana anunciará cuál es su paso a seguir en materia jurídica.Sobre el interrogante de si no es malo entrar con el pie izquierdo por todo lo que se ha dicho sobre él con el sonado negocio de Invercolsa y sus reclamaciones laborales, de la adquisición por parte del ministro del 20 por ciento de acciones con préstamo del Banco del Pacífico del cual fue miembro de la Junta Directiva, señaló que no sabe cuáles son los amplios sectores de opinión que piden su cabeza y, en segundo término, añadió que quienes están iniciando este escándalo debieron tener "más prudencia por ellos mismos, porque en este tema no soy yo quien tiene que ocultar nada. Los que tienen que ocultar son otros, que debieron ser más cuidadosos".Al ser contrapreguntado de quiénes debieron ser prudentes, explicó en el programa Seis Am de Caracol que se refiere en primer lugar a los sectores económicamente significativos que produjeron una perversidad que el país no les ha cobrado, no ha tenido en cuenta, ni ha reaccionado, "no se sabe por qué"."Me refiero a la manera como se privatizaron las empresas, sin aplicar en el sentido de la democratización como lo ordenan la Constitución y la Ley ", afirmó, al tiempo que señaló que lo que debió pasar con ese negocio de vender las empresas del Estado a los particulares es que hoy debían ser de propiedad de centenares, de miles o de millones de colombianos.El próximo ministro de asuntos políticos dejó entrever que no se ha cumplido correctamente con el artículo 60 de la Constitución Nacional que ordena la democratización de la propiedad accionaria. Ninguna empresa hasta hoy ha sido democratizada y se privatizó medio país, el sector eléctrico, el petrolero, bancos, etc." Múestreme una sola", emplazó.Indicó que todo el problema de Invercolsa no es sino un capítulo de ese triste libro de la traición que se cometió contra el pueblo colombiano y contra sus intereses. "Lo que hubo fue una afrentosa concentración del problema económico: Los Terpel, por ejemplo; Surtigas, Promigas, Cerromatoso, el Banco Popular; el de Colombia . Al sector solidario de la economía lo sacaba de taquito , lo acusaban de testaferrato y no tenía el privilegio de los créditos bancarios", puntualizó.."Cuando pasaron esa primera alambrada, la del sector solidario y debían sacar las acciones al público, lo hacían pero a precios escandalosos y con una condición: su oferta no vale porque no está echa por la totalidad del precio de la empresa vendida", observó el entrante Ministro.. Destacó la labor de Javier Gutiérrez, quien no sólo ha hecho una gran empresa, ISA, sino que la ha compartido con los colombianos, anunciando las acciones, demostrando que es bueno comprarlas.Sobre su caso, después de explicar los errores y faltas cometidas en el proceso de privatización de Invercolsa, señaló que propuso a las partes en conflicto un tribunal de arbitramento, pero que nunca se le escuchó a pesar de que era un medio más rápido que el conflicto laboral que perdió, y aseguró que no ha ganado un centavo con la compra de esas acciones.




