El Mundial atrajo a Japón a muy pocos turistas
El Mundial que se celebró conjuntamente en Japón y Corea de Sur no ha sido la gran atracción del turismo extranjero que se esperaba en el archipiélago nipón, pues sólo llegaron 33.000 personas de otros países a presenciar los partidos, informó hoy el Gobierno.
TOKIO.--- El Mundial que se celebró conjuntamente en Japón y Corea de Sur no ha sido la gran atracción del turismo extranjero que se esperaba en el archipiélago nipón, pues sólo llegaron 33.000 personas de otros países a presenciar los partidos, informó hoy el Gobierno.Según el ministerio de Justicia, durante el mes de junio el turismo extranjero sólo aumentó un 7 por ciento en comparación con igual mes del año pasado, con un total de 482.000 viajeros.El gobierno calcula que con esas cifras llegaron a Japón 33.000 extranjeros de alguno de los 18 países cuyas selecciones nacionales, además de la local, jugaron algún partido en este país.Antes de celebrarse el Mundial, las autoridades japonesas habían previsto que el acontecimiento deportivo atraería a 337.000 aficionados o turistas extranjeros al basar sus cómputos en las venta de entradas fuera del país.Pero como quedó patente una vez iniciada la Copa, la multitud de asientos libres en los estadios demostró que la venta en el extranjero no fue bien y que a la postre fueron los propios japoneses los que las adquirieron gracias al furor que despertó los sorprendentes progresos de su selección nacional, que llegó hasta los octavos de final.Los ciudadanos extranjeros que más se animaron a seguir a su selección nacional hasta Japón fueron los ingleses, con 12.000 personas más que en junio de 2001, seguidos de los mexicanos, con 9.000 más, y luego los irlandeses, con 4.000 más.El inusitado interés por el fútbol de los japoneses, cuyo "deporte rey" es el béisbol, hizo bajar también el turismo de los japoneses al extranjeros. En junio salieron del país 230.000 japoneses menos que hace un año.La inmigración no permitió el ingreso en Japón de 65 extranjeros porque sus nombres estaban en la "lista negra" de aficionados violentos con antecedentes confeccionada con la colaboración de las policías de varios países.La mayoría de los presuntos "hooligans" deportados desde las fronteras fueron ingleses, con un total de 51 personas.La prensa local cita hoy que los altos precios de Japón, las grandes distancias para llegar a los estadios y la machacona cobertura de los medios de comunicación japoneses sobre el fenómeno de los "hooligans" contribuyeron a restar el interés extranjero por este país.




