ONG acusan a los países ricos de dar marcha atrás en patentes
Varias organizaciones no gubernamentales acusaron hoy a los países con poderosas industrias farmacéuticas de restringir el acceso de las naciones pobres a los fármacos que necesitan, y reclamaron que estas puedan abastecerse allí donde más baratos encuentren los medicamentos.
Ginebra.--- Varias organizaciones no gubernamentales acusaron hoy a los países con poderosas industrias farmacéuticas de restringir el acceso de las naciones pobres a los fármacos que necesitan, y reclamaron que estas puedan abastecerse allí donde más baratos encuentren los medicamentos."Se trata de que los países pobres puedan aprovechar los beneficios de la globalización", afirmó en Ginebra el estadounidense Jamie Love, del Consumer Project on Technology, que pidió que se liberalice el régimen de las llamadas "licencias obligatorias" que permiten saltarse una patente en caso de emergencia sanitaria.Ruth Mayne, de Oxfam, señaló que la industria farmacéutica trata de debilitar y restringir el alcance de las medidas propuestas en la declaración ministerial de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para facilitar el acceso de los países pobres a las medicinas que consideran esenciales.Oxfam International, Médicos Sin Fronteras, la Red Tercer Mundo y el Consumer Project on Technology apoyaron en una rueda de prensa conjunta las propuestas de varios países del Tercer Mundo para que las naciones en desarrollo puedan utilizar una de las excepciones a los derechos sobre patentes del llamado acuerdo TRIPS a fin de exportar genéricos baratos a los países que los necesitan.Ese acuerdo sobre derechos de la propiedad intelectual y comercio reconoce la posibilidad de que un país se salte una patente farmacéutica, recurriendo a "una licencia obligatoria", en casos excepcionales, como crisis sanitarias del tipo de la epidemia africana del sida.La declaración ministerial de Doha sobre TRIPS y la Salud Pública admite que algunos países pobres apenas podrán beneficiarse de ese tipo de licencias ya que carecen de capacidad de producción propia a menos que importen los genéricos que necesitan de otras naciones en desarrollo que sí pueden hacerlo.Pero las naciones ricas intentan evitar eventuales abusos de ese sistema de licencias obligatorias fijando condiciones muy estrictas para su uso e impidiendo que sirvan a los fabricantes de genéricos del Tercer Mundo para burlar las patentes farmacéuticas existentes y hacer competencia desleal en terceros países.La industria farmacéutica quiere que las excepciones se limiten a los países más pobres y a sólo tres enfermedades -el sida, la tuberculosis o la malaria- y a situaciones de auténtica emergencia sanitaria.Sin embargo, para Oxfam, Médicos sin Fronteras y otras ONG esas restricciones son inaceptables porque impedirían a los países en desarrollo recurrir a medidas de salvaguardia para conseguir a precios asequibles las medicinas contra otras enfermedades que puedan necesitar en el futuro.En opinión de esas ONG, los Gobiernos y las compañías farmacéuticas necesitan integrar la declaración de Doha en sus prácticas y sus políticas de patentes, y deberían renunciar a usar los acuerdos bilaterales, como el de comercio recientemente firmado entre EEUU y Chile, para establecer regímenes de propiedad intelectual más restrictivos que el propio acuerdo TRIPS.Según esas organizaciones, en el futuro el problema que plantean las reglas al respecto de la OMC no se limitará al elevado precio de las medicinas ya patentadas contra el sida sino a otros nuevos fármacos necesarios no sólo para combatir la tuberculosis y malaria, sino también nuevas variantes de enfermedades resistentes a las medicinas actuales como diabetes, neumonías e hipertensiones.También se olvida con frecuencia, según las ONG, que la población de los países pobres sufre cada vez más enfermedades no infecciosas, como diabetes, hipertensión, cáncer o cardiacas, así como mentales y neurológicas, para cuyo tratamiento hay fármacos pero a precios prohibitivos.De momento, explican, los países pobres pueden emitir licencias obligatorias para importar versiones genéricas de medicinas patentadas de otras naciones en desarrollo que disponen de industrias importantes.Pero en 2005 como muy tarde tendrán que cumplir completamente el acuerdo TRIPS, lo que les impedirá producir y vender genéricos de las nuevas medicinas bajo patente, con lo que los países más pobres se quedarán sin esa importante fuente de esas medicinas a bajo precio.




