Medicina tradicional podría causar extinción del caballito de mar
El hipocampo o caballito de mar, una especie que la medicina tradicional china utiliza desde hace miles de años, está en peligro de extinción debido a su pesca excesiva, según se ha puesto de manifiesto en un foro internacional sobre conservación de la biodiversidad que se celebra en Pekín.
PEKIN.-- El hipocampo o caballito de mar, una especie que la medicina tradicional china utiliza desde hace miles de años, está en peligro de extinción debido a su pesca excesiva, según se ha puesto de manifiesto en un foro internacional sobre conservación de la biodiversidad que se celebra en Pekín.Liu Minsheng, biólogo de una compañía farmacéutica de la isla de Hainan (sur del país), señaló en la conferencia que "el caballito de mar en estado natural está a punto de desaparecer".El científico explicó que el uso farmacológico de este animal en la medicina tradicional china ha aumentado de forma alarmante, y que actualmente se utilizan en el país 250 toneladas de hipocampos cada año.El 90 por ciento de estos animales es importado de Vietnam, Filipinas y la India, países en cuyas aguas se concentra una gran parte de las 35 especies de caballitos marinos que existen en el mundo.Se calcula que alrededor de 20 millones de estos animales son capturados al año para ser usados en la medicina tradicional, aunque también se venden como simples recuerdos turísticos o son cocinados en los exóticos restaurantes de ciudades como Hong Kong o Cantón.Project Seahorse, una asociación dedicada a la conservación de estos animales, denunció que la demanda del caballito de mar está aumentando un 10 por ciento cada año, y que en algunas partes del mundo el número de ejemplares ha descendido un 50 por ciento.El Centro de Desarrollo e Investigación Internacional, uno de los promotores de Project Seahorse, destaca que la medicina tradicional china ha puesto en peligro la existencia de grandes mamíferos como osos, rinocerontes y tigres, pero que durante mucho tiempo se ha descuidado el peligro que causa en otras especies menos llamativas.La medicina tradicional china utiliza una mayor variedad de ingredientes naturales que la occidental -unas 11.500 especies animales y vegetales-, y considera que el caballo de mar cura el asma, la impotencia, la arteriosclerosis y los problemas cardiacos, entre otras enfermedades.El caballo de mar es una de las especies marinas más curiosas del mundo, no sólo por su aspecto sino por su forma de apareamiento: el hipocampo elige una pareja para toda su vida y, aunque es un pez, queda "embarazado".La hembra desova sus huevos -pueden ser hasta 200- en el vientre del macho, que transporta esta carga durante una seis semanas y acaba "pariendo" entre contorsiones poco después.En la conferencia que se celebra estos días se recomendó el fomento de la cría en cautividad de estos animales, y se prevé que una piscifactoría que se está construyendo en Hainan podrá criar 50 toneladas de caballitos dentro de tres años.En el mismo foro, un miembro de la Academia China de Ingeniería, Xiao Peigen, destacó que la clonación será la solución a los problemas de escasez de ciertos animales y plantas que causa la creciente demanda de ingredientes para la medicina tradicional china.Aunque los científicos chinos se muestran preocupados por la posible extinción del hipocampo, lo que realmente está ocupando páginas en los periódicos en los últimos días es el peligro de desaparición de uno de los animales símbolo del país, o más concretamente de su capital: el pato.El "pato de Pekín" es una especie única en el mundo que se cría durante 46 días justos en las granjas de los alrededores de la capital para nutrir a los restaurantes del principal ingrediente del pato laqueado, la especialidad gastronómica pequinesa.Según señalaron recientemente varios especialistas en el tema, los restaurantes han empezado a sustituir el pato de Pekín por otro de la raza Cherry Valley, procedente del Reino Unido, algo que según el diario "Beijing Morning Post" es "alarmante para el país".Eminentes científicos como Xue Dayuan, de la Oficina de Protección Medioambiental china, destacan que esto es una muestra de la pérdida de los recursos genéticos del país, debido a la entrada de especies foráneas y a la exportación ilegal de especies chinas."Ha habido una falta de concienciación respecto a que los recursos genéticos son valiosos, no hubo patentes y China exportó en el pasado especies únicas", señaló Xue en una entrevista.Los caballitos de mar quedan muy lejos de la seca ciudad de Pekín, pero perder a sus patos, que dan nombre al equipo de baloncesto local y se pagan a precio de oro en los mejores restaurantes de la capital, podría ser una auténtica tragedia nacional.




