Primer "afronauta" regresa a la Tierra tras cumplir su sueño
Rusia ha desplegado toda una flotilla aérea para recibir mañana, domingo, en la estepa kazaja a la nave cósmica Soyuz con el primer "afronauta" y segundo turista espacial de la historia, el joven millonario sudafricano Mark Shuttleworth.
Moscú.--- Rusia ha desplegado toda una flotilla aérea para recibir mañana, domingo, en la estepa kazaja a la nave cósmica Soyuz con el primer "afronauta" y segundo turista espacial de la historia, el joven millonario sudafricano Mark Shuttleworth.La Fuerza Armada rusa destinó cinco aviones de rescate AN-26 y AN-12 dotados con radares especiales, nueve helicópteros MI-8 más cinco vehículos todoterreno para rastrear las estepas de Kazajistán y localizar la llamada "cápsula de retorno" de la nave Soyuz TM-33.La nave con el cosmonauta ruso Yuri Guidzenko, el astronauta italiano de la Agencia Espacial Europea (ESA) Roberto Vittori y Shuttleworth debe aterrizar a las 10.52 hora local (03.52 GMT) no muy lejos de la ciudad kazaja de Arkalik, en Asia Central.Los tres integran la expedición "Marco Polo", la tercera que visita la Estación Espacial Internacional (ISS), adonde viajaron el pasado 25 de abril en la nave Soyuz TM-34 desde el cosmódromo kazajo de Baikonur, principal terminal cósmica de la extinta URSS.La misión principal de la expedición era relevar a la anterior nave Soyuz, en la que retornan, acoplada a la ISS como vehículo de escape en casos de emergencia, operación realizada cada medio año que Rusia aprovecha para cooperar con la ESA y promover el turismo espacial.Pero la expedición tuvo mayores ambiciones para Shuttleworth, admirador de la cantante Cesaria Evora y comprometido con la lucha contra la plaga del sida que azota a su país, quien pagó 20 millones de dólares para cumplir su sueño de hacer un "safari espacial"."El programa de la tercera misión ha sido cumplido. El estado de salud de la tripulación es normal. El turista espacial y cosmonauta no profesional Shuttleworth se ´ajustó´ perfectamente al equipo de vuelo y efectuó con éxito su intenso programa científico", informó hoy un parte del Centro ruso de Control de Vuelos Espaciales.Científicos sudafricanos y rusos trazaron para Shuttleworth un extenso programa de experimentos médicos y biológicos, sobre todo de ingeniería genética, para encontrar nuevos remedios contra el sida y las enfermedades de Alzheimer y Parkinson.En particular, hizo pruebas de terapia genética en microgravidez con células madre embrionarias de ratones rusos y ovejas kazajas, que han ido al espacio por primera vez, así como investigaciones biológicas, cardiológicas y fisiológicas sobre metabolismo.Shuttleworth, quien se prendió al traje espacial el lazo rojo simbólico de la lucha contra el sida, confiaba en que los experimentos permitieran cristalizar en estado de ingravidez las proteínas del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), para conocer su estructura.También hizo experimentos para la protección del entorno, contra la extinción de los bosques y el calentamiento del clima, y estudios sobre el estado biológico del océano en las costas de su país y para la prospección geológica de materias primas.Segundo cliente tras el norteamericano Denis Tito de la empresa privada "Space Adventures", con sede en Arlington (Virginia, EEUU), a Shuttleworth no le gusta hablar de dinero, aparentemente porque lo consiguió de la noche a la mañana y lo gasta reflexivamente.Siendo aún estudiante de Finanzas en la Universidad de Ciudad del Cabo, en 1995 creó la compañía informática Thawte Consulting, especializada en seguridad de comercio electrónico, que cuatro años más tarde vendió por unos 575 millones de dólares.Ese beneficio le permitió a Shuttleworth, de 28 años, dividir su tiempo entre Africa y Londres, repartir su dinero entre la actividad empresarial y la filantrópica, y cumplir su sueño de viajar al cosmos en una nave rusa, y no en un transbordador, como indica su apellido.Su formación profesional se dejó sentir cuando conoció el cerebro electrónico de la ISS y dijo que ciertos equipos estaban obsoletos y tenía "ganas de sustituir algunos por los sistemas más modernos".Shuttleworth, quien en el espacio observó cada día 16 puestas de Sol, en una conexión con la Tierra dijo que la semana que llevaba en el espacio fue tan maravillosa que en algunos momentos le cubrían los ojos "lágrimas de cero gravidez".Al tercer día sintió dolores de espalda por la falta de gravidez, aunque bromeó que por la misma razón en la ISS él es "varios centímetros más alto" que en la Tierra.Durante el viaje en su "taxi espacial" hasta la ISS dijo que había sentido una mezcla de "momentos de horror y de euforia total", pues "nunca había visto nada tal bello como la Tierra observada desde el espacio".Desde la ISS conversó con el presidente de su país, Thabo Mbeki, quien le llamó "embajador" y expresó los sentimientos de orgullo que su "safari cósmico" ha despertado en toda Africa del Sur por "tener por fin a uno de los nuestros allí arriba en el espacio".Relató que dormía confortable, trabajaba mucho y comía "rico", alternando tubos con platos típicos rusos con los norteamericanos, que juntos componen la "carta espacial" en la ISS.También habló con el ex presidente sudafricano y premio Nobel de la Paz Nelson Mandela, quien lo llamó el primer "afronauta" y calificó a la ISS de "magnífico ejemplo de cooperación entre las naciones que guardan en el corazón el futuro de nuestro planeta".Los expertos rusos destacaron su "buena adaptación", confirmada por sus "movimientos ágiles", "buen apetito", la "curiosidad" y la "facilidad con la que pasa del idioma inglés al ruso, lo que demuestra el funcionamiento perfecto del cerebro".También señalaron que "su conducta es más segura y alegre" que la de Tito, algo desorientado los primeros días en la órbita, y revela "una capacidad laboral significativamente superior, pues inició inmediatamente su programa personal de experimentos".




