Estudio demuestra cirrosis por hepatitis C puede ser reversible
Las cirrosis provocadas por hepatitis C no son irreversibles y pueden retroceder con un tratamiento combinado de ribavirina e interferón pegilado (de liberación prolongada), según un estudio de un equipo internacional divulgado hoy.
PARIS.--- Las cirrosis provocadas por hepatitis C no son irreversibles y pueden retroceder con un tratamiento combinado de ribavirina e interferón pegilado (de liberación prolongada), según un estudio de un equipo internacional divulgado hoy.El equipo, encabezado por el profesor Thierry Poynard del hospital parisino de la Pitié-Salpetrier, estudió a más de 3.000 pacientes con hepatitis C que seguían distintos tratamientos con ribavirina (retroviral), interferón (a la vez antiviral y modulador de defensas inmunitarias) o asociaciones de dos moléculas, entre otros, informa hoy el periódico francés "Libération".Como primer resultado, las lesiones hepáticas de tipo fibrilar fueron frenadas o mejoraron bajo tratamiento.Los mejores resultados, con hasta un 73 por ciento de respuestas positivas, se obtuvieron con la combinación de ribavirina e interferón pegilado, indica el estudio, publicado en la edición de mayo de "Gastroenterology" y con el apoyo del instituto de investigación del laboratorio farmacéutico Schering-Plough."Lo que realmente nos ha sorprendido es la tasa de regresión de las cirrosis, casi en la mitad de 153 enfermos", indica Poynard y subraya que los pacientes en un estadio tardío de la hepatitis también pueden someterse a este tratamiento.Otro estudio del profesor Stanislas Pol, del hospital parisino Necker, confirma que en aquellas personas que responden al tratamiento la cirrosis, tanto de tipo viral A o B como ligada a una enfermedad autoinmune, retrocede en alrededor de un 30 por ciento de los casos.En cuanto a las cirrosis de origen alcohólico, Pol sólo ha observado un caso de reversibilidad.Actualmente la hepatitis C afecta a más de 170 millones de personas en todo el mundo, de las que un 80 por ciento sufre hepatitis crónica, entre el 10 y el 20 por ciento desarrolla cirrosis y del 1 al 5 por ciento cáncer de hígado.




