Cementerio prehispánico revelará relación de antiguas culturas
La excavación de un gigantesco cementerio prehispánico en Lima, del que se han extraído más de 2.000 momias, permitirá conocer la relación e influencia que existió entre las antiguas culturas peruanas y el Imperio de los Incas, que las conquistó.
LIMA.---- La excavación de un gigantesco cementerio prehispánico en Lima, del que se han extraído más de 2.000 momias, permitirá conocer la relación e influencia que existió entre las antiguas culturas peruanas y el Imperio de los Incas, que las conquistó.El arqueólogo peruano Guillermo Cook presentó el lunes a la prensa el material arqueológico encontrado en la barriada "Túpac Amaru", al este de Lima, construida en 1989 sobre un cementerio prehispánico conocido como "Puruchuco-Huaquerones".Ese cementerio es el segundo más grande descubierto hasta el momento en el país, sólo superado por la necrópolis de Ancón, investigada durante todo el siglo pasado en la zona norte de la capital peruana.El descubrimiento fue anunciado el miércoles pasado en Washington por la National Geographic Society, que patrocinó la parte final de las excavaciones y que publica un amplio reportaje sobre el tema en la edición de mayo de su revista.Cook dijo que los restos, que se encuentran en proceso de investigación en su gabinete privado, tienen la característica peculiar de haber sido sometidos a un proceso de momificación por "desecación natural".El arqueólogo explicó que la labor "de rescate", realizada desde 1999 a petición de los pobladores de "Túpac Amaru", permitió excavar 69 pozos de investigación, cinco perfiles y una trinchera en las calles y parques de la zona.De esa manera, se pudieron rescatar 985 fardos, que contienen entre 2.200 y 2.400 momias de los antiguos habitantes de un señorío local conocido como Lati que, a su vez, dependía del señorío mayor de Ichma.Buena parte de los restos data del período 1438-1572 de nuestra era y en las evidencias encontradas, principalmente la cerámica, es notoria la influencia de culturas sojuzgadas por los Incas, como la norteña Chimú, desarrollada en el actual departamento de Lambayeque, y la sureña Nazca.Los especialistas consideran que la presencia de estos elementos puede explicarse por la costumbre inca de desplazar a personas y familias enteras hacia otras zonas de su territorio, con el objetivo de que cumplieran labores agrícolas o artesanales.Las momias conservan intactas sus ricas vestiduras, abalorios y aderezos y, en el caso de los grandes señores, están acompañadas de un séquito de personajes que cuando estos morían, probablemente, eran sacrificados para que le acompañasen en su viaje eterno.Entre los personajes más importantes descubiertos está el "Rey del Algodón", nombre que los arqueólogos han dado a una de las momias, envuelta por una espesa capa de 150 kilos de ese material.Además, los fardos poseen una cabeza "falsa", que consiste en un rebujo de trapos con forma cilíndrica colocada para dar una apariencia más humana al conjunto.La zona del hallazgo ha sido saqueada desde la época de la conquista española, lo que se prueba por la gran cantidad de pozos de exploración clandestinos que existen y que le dieron el nombre de "Huaquerones", en alusión a los "huaqueros", como se conoce en Perú a los ladrones del patrimonio arqueológico.Cook destacó, sin embargo, que el proyecto realizado durante los últimos años en "Túpac Amaru" ha sido "un modelo de participación" de instituciones públicas, la comunidad local y organizaciones extranjeras.Detalló que los pobladores de la barriada aportaron más del 70 por ciento del dinero empleado en los trabajos, mientras que la National Geographic prestó apoyo económico para su culminación y se ha comprometido a patrocinar la continuación de la investigación.En el siglo XV, época de la ocupación final prehispánica de Lima, los incas habían forjado un imperio que abarcaba territorios de los actuales Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia y Argentina, y tenía por capital a la ciudad peruana de Cuzco.




