Realizarán salto desde estratosfera para probar reacción cuerpo
Un paracaidista español batirá el récord mundial de salto, con un lanzamiento desde 38.000 metros de altura (en el límite con la estratosfera), que servirá para conocer la reacción del cuerpo humano ante situaciones límites.
BARCELONA.--- Un paracaidista español batirá el récord mundial de salto, con un lanzamiento desde 38.000 metros de altura (en el límite con la estratosfera), que servirá para conocer la reacción del cuerpo humano ante situaciones límites.El salto al vacío será supervisado por científicos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y del Instituto Nacional de Técnica Aerospacial Esteban Terradas (INTA), quienes presentaron hoy en Barcelona este experimento.Miquel Angel Piera, investigador de la UAB, explicó a EFE que se trata del salto desde mayor altura realizado nunca en el mundo y el primero de estas características que se hace en España.El proyecto se empezó a gestar en 1997, cuando el paracaidista Miguel Angel García, un economista madrileño de 40 años, pidió ayuda al INTA para realizar esta proeza con la que quiere batir el récord Guinness.El INTA estableció contactos con la UAB, con quien tiene suscritos varios convenios de colaboración, e intentó conjugar el interés del paracaidista por batir el récord con la investigación científica.De esta manera, en 1999 consiguieron una ayuda económica del Programa Aerospacial Español para elaborar un estudio sobre la viabilidad del proyecto.Piera ha explicado que para poder realizar el salto son necesarios unos 3 millones de dólares, que esperan recibir de empresas privadas y de instituciones públicas, y que éste se podría llevar a cabo el próximo año.El paracaidista, monitorizado y equipado con un traje presurizado que cuesta un millón de dólares, llegaría hasta los 38.000 metros de altura en uno de los globos estratosféricos del INTA que se lanzaría desde su base en la ciudad española de León (noroeste).El viaje hacia el límite de la estratosfera duraría entre 45 y 90 minutos y una vez alcanzada la altura deseada, se lanzaría al vacío en un descenso libre hasta menos de 3.000 metros, cuando abriría el paracaídas.Los científicos quieren con este experimento investigar el sistema cardiovascular y las reacciones del cuerpo humano ante situaciones límite y de estrés extremo, ya que a esas alturas la temperatura oscila en torno a los 60 grados bajo cero, la presión es muy baja, igual que la densidad del aire, y el ambiente es muy hostil.Los resultados de la investigación se podrán aplicar en el entrenamiento de profesionales que han de enfrentarse a situaciones de estrés, como pilotos de aviación, bomberos, policías y deportistas de elite.El riesgo de este salto es alto, como lo demuestra el hecho de que el último intento de estas características con éxito lo hizo en 1960 el coronel de aviación estadounidense J.W.Kittinger, que logró saltar desde 32.000 metros.Otros dos saltos que se han intentado con posterioridad acabaron en fracaso: uno de ellos se abortó en la subida y el otro acabó con la vida del paracaidista, al que se le rompió el casco y se despresurizó.




