Diferencias entre hombre y chimpancé están en proteínas, no genes
Las diferencias entre el hombre y su pariente más próximo, el chimpancé, no están determinadas por los genes -que ambas especies comparten en un 98,7 por ciento-, sino por las proteínas, según un estudio dirigido por Svante Paeaebo, del Instituto de Antropología Evolutiva de Leipzig.
BERLIN.--- Las diferencias entre el hombre y su pariente más próximo, el chimpancé, no están determinadas por los genes -que ambas especies comparten en un 98,7 por ciento-, sino por las proteínas, según un estudio dirigido por Svante Paeaebo, del Instituto de Antropología Evolutiva de Leipzig.Acompañado por algunos colegas de ese instituto, órgano de la prestigiosa Sociedad Max Planck, Paeaebo presentó hoy, miércoles, en Berlín los resultados de su trabajo, que publicará la revista estadounidense especializada "Science".El estudio constituye además, a juicio de sus autores, un paso adelante en el entendimiento de la predisposición del hombre a contraer o desarrollar enfermedades como el sida, la malaria y el mal de Alzheimer.Paeaebo explicó que los genes son responsables del desarrollo de las proteínas, que determinan casi todas las funciones corporales, y que su estudio se centró en la comparación de proteínas humanas con las de chimpancés, orangutanes y ratones.En el cerebro humano, buena parte de los genes de las células se transforman en proteínas, lo que hace que la herencia genética humana sea más activa que la de los primates, señaló Paeaebo, uno de los fundadores de la llamada "paleogenética" que demostró que el ser humano no proviene del hombre de Neanderthal.En ese estudio se han identificado por primera vez modificaciones genéticas relevantes que han llevado a la diferenciación entre el hombre y el chimpancé en los últimos cinco millones de años, al ser éstas mucho más frecuentes y de mayor volumen en el ser humano."Hay decenas de miles de científicos que se ocupan del hombre en muchos aspectos, a través de la psicología, la antropología y muchas otras disciplinas, pero no sobre nuestros parientes más próximos, de los que sabemos muy poco", señaló Paeaebo.En el estudio, los científicos compararon copias de la información genética de células del hígado, de la sangre y del cerebro humano y del de los chimpancés con un total de 12.000 genes humanos conocidos.Con este experimento, los investigadores constataron que sólo las células cerebrales humanas desarrollan una cantidad de proteínas considerablemente más grande que las de los monos.Wolfgang Enard, uno de sus colegas en el citado centro de investigación de Leipzig, indicó que el trabajo es "un primer vistazo sobre la expresión genética" de ambas especies, además de "la primera investigación sistemática para encontrar diferencias relevantes" entre el hombre y el mono.Este científico explicó que las diferencias halladas, que no pueden ser reconocidas, sin embargo, ni en el hígado ni en los leucocitos, "son la prueba de que la expresión genética del cerebro humano cambia de una manera mucho más fuerte que la del chimpancé".Para Enard, "aún es muy pronto" para adivinar el momento exacto en los millones de años de la historia de la evolución en el que las células del cerebro humano empezaron a "fabricar" más proteínas que las del chimpancé, y para saber cómo se produjo ese cambio.Para comprobar que el surgimiento de esa diferencia no fue sólo una casualidad, científicos del Instituto de Genética Humana de la Universidad Humboldt de Berlín hicieron el mismo experimento que el grupo de Paeaebo, pero con dos especies de ratones que se diferencian tanto entre sí como el hombre y el chimpancé.Los dos roedores no presentaron diferencias tan grandes, lo que llevó a los investigadores a concluir que la diversidad que existe en la fabricación de proteínas entre el ser humano y los citados primates es una particularidad de la evolución.Así, si se consigue identificar las diferencias genéticas funcionales entre ambas especies se podría avanzar en el estudio no sólo de las enfermedades citadas, sino de otras como el cáncer de mama, de pulmón y de colon, muy raras en los chimpancés.




