Las abuelas son buenas, pero a veces traen problemas
Las abuelas dan un apoyo importante a las madres jóvenes, sin embargo, un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland (EEUU) ha detectado problemas entre los preescolares que viven en hogares de tres generaciones.
WASHINGTON.--- Las abuelas dan un apoyo importante a las madres jóvenes, sin embargo, un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland (EEUU) ha detectado problemas entre los preescolares que viven en hogares de tres generaciones.El estudio tiene relevancia, en particular, para las familias de inmigrantes en las cuales los padres que trabajan en más de un empleo, cuentan con sus mayores para el cuidado de los hijos fuera de los horarios escolares.También tiene relevancia para otras minorías donde es alta la incidencia de embarazos adolescentes, y las madres jóvenes dependen de sus propios padres para el sustento de la nueva familia.Según el estudio del Instituto RAND, la proporción de niños en Estados Unidos que vive en casas con sus abuelos se ha mantenido estable en la última década, y sigue siendo del 5 al 6 por ciento de los niños, y el 10 por ciento de los abuelos.Si bien estos porcentajes son bajos y estables, en el contexto de una creciente población juvenil representan un incremento en número total.El estudio se publica en la edición de abril de la revista Pediatrics, y en él los investigadores informaron que la vida en un hogar de tres generaciones está asociada con más problemas de conducta entre los hijos nacidos de madres adolescentes.Estos problemas son más notables en los casos donde los niños han sufrido mal trato o cuando sus madres tenían síntomas de depresión, agregó el estudio.Casi cuatro millones de niños y 1,5 millones de abuelos viven en hogares de tres generaciones, según el estudio de RAND."Estos hogares enfrentan problemas únicos, que varían dependiendo de si los padres de los niños, esto es la generación intermedia, también está presente en el hogar", añade el informe.La investigación incluyó a 194 madres adolescentes de Baltimore, Chicago, Seattle y Carolina del Norte sobre las cuales los científicos recolectaron datos sobre su situación de vida.También se recopiló información sobre la depresión entre esas madres, y si sus hijos de 4 y 5 años de edad habían sufrido negligencia o malos tratos.El 26 por ciento de los niños de esas madres vivían en hogares de tres generaciones, el 39 por ciento tenía antecedentes de malos tratos y el 32 por ciento de las madres sufría depresión.Maureen Black, profesora de pediatría en la Universidad de Maryland, dijo que "a menudo las abuelas son una fuente importante de apoyo y estabilidad para las madres adolescentes cuando sus niños son pequeños"."Pero esos hogares también pueden ser una fuente de estrés tanto para las madres como para las abuelas", añadió Black, la autora principal del estudio.Black dijo que puede existir un conflicto de papeles a medida que la madre joven se convierte en adulta y no está definido, en la relación con su madre si ella es una hija adolescente o una madre joven.Las madres jóvenes que maduran, obtienen un empleo y se mudan a su propia residencia, reducen la dependencia de su propia madre o se independizan y esto ayuda a atenuar los conflictos.El estudio concluyó que en muchos casos no es aconsejable que se dependa de un hogar de tres generaciones como sistema de apoyo para las madres jóvenes."Las madres jóvenes más funcionales dejan la casa de sus padres cuando maduran y están listas para la independencia, y las madres con problemas, y con niños problemáticos, tienen más probabilidades de permanecer en el hogar de tres generaciones", dijo Black.




