Atentado de Bogotá en mayo de 2001 fue contra la Copa América
La Fiscalía de Colombia aseguró que el atentado terrorista perpetrado en mayo del año pasado en Bogotá, en el que murieron cuatro personas, treinta y una resultaron heridas y numerosas edificaciones quedaron parcialmente destruidas, fue contra la Copa América de fútbol.
BOGOTA.--- La Fiscalía de Colombia aseguró que el atentado terrorista perpetrado en mayo del año pasado en Bogotá, en el que murieron cuatro personas, treinta y una resultaron heridas y numerosas edificaciones quedaron parcialmente destruidas, fue contra la Copa América de fútbol.El organismo judicial indicó que el objetivo de los terroristas fue "la presentación de una imagen de incontrolable alteración del orden público" de este país andino, para que el certamen fuera cancelado, según lo reveló el noticiero de televisión "Noticias Uno".El atentado terrorista fue perpetrado el 25 de mayo de 2001 en una céntrica avenida del oeste de Bogotá, a menos de un kilómetro del estadio "El Campín", donde se disputó la final de la Copa América el pasado 29 de julio.La Fiscalía atribuyó el atentado a una mujer identificada como Alejandra Fontecha, detenida en el lugar de los hechos y quien aceptó los cargos al afirmar que la "obligaron" a colaborar en el criminal episodio.Los otros sindicados del atentado, identificados por la Fiscalía como Luis Mario Vallejo y Elver Jaimes, también se declararon culpables.El primero de ellos aportó nueve testigos al juicio, quienes dijeron que la única participación de Vallejo en el atentado fue hacer una broma al teléfono de emergencia de la Policía, tras ver la noticia por televisión.Jaimes, por su parte, fue detenido en el sitio del crimen y la Fiscalía añadió que portaba un teléfono celular en el que alertó a los demás terroristas de la llegada de las autoridades.Sin embargo, "Noticias Uno" no precisó si los tres terroristas juzgados por la Fiscalía pertenecen a la delincuencia común o a uno de los grupos armados ilegales del país.La Copa América se disputó en Colombia entre el 15 y el 29 de julio, después de que fuera suspendida por la Confederación Suramericana de Fútbol (CSF) tras los atentados terroristas ocurridos un mes antes y por el secuestro del dirigente local Hernán Mejía Campuzano, por parte de la guerrilla de las FARC.Sin embargo, una comitiva encabezada por el presidente de la República, Andrés Pastrana, las autoridades civiles y militares, además de los principales directivos del fútbol colombiano, convenció a la CSF de que el terrorismo no era contra el tradicional torneo.Finalmente, el principal organismo del fútbol continental aprobó la realización del torneo, que ganó el seleccionado anfitrión y que se convirtió en un éxito por el eficaz dispositivo de seguridad, la masiva presencia del público en los estadios y porque, en especial, el orden público no se alteró en ningún momento.




