Los robots japoneses piden un hueco en la oficina o en casa
Más de setenta robots y prototipos avanzados se muestran desde en la exposición ROBODEX 2002, inaugurada en Yokohama, dispuestos a sustituir muy pronto a los seres humanos en sus trabajos o en las tareas domésticas cotidianas.
TOKIO.--- Más de setenta robots y prototipos avanzados se muestran desde en la exposición ROBODEX 2002, inaugurada en Yokohama, dispuestos a sustituir muy pronto a los seres humanos en sus trabajos o en las tareas domésticas cotidianas.La segunda edición de esta feria de robótica, que hoy visitaron más de 11.000 personas, congregará durante cuatro días a trece empresas, diez universidades, tres institutos, a un investigador independiente y, por vez primera, a una compañía extranjera.Para esta edición los organizadores eligieron como tema "Los robots y la coexistencia con los humanos", por lo que abundan los autómatas capaces de comunicarse o ayudar a la gente, y los que aspiran a ser unos buenos compañeros en la oficina y en casa.El humanoide "ASIMO" (120 centímetros y cuarenta kilos) de la empresa Honda es un viejo conocido del público japonés que quiere trabajar codo con codo con los humanos.Lo ha demostrado con su versión más moderna, que puede ya subir y bajar escaleras y ha alcanzado tal grado de movilidad que sabe mantener el equilibrio apoyado sólo en un pie.El "ASIMO" ya ha conseguido trabajo como guía en el museo de la Ciencia de Tokio y en un anuncio para televisión, y fue invitado a dar el campanazo inicial en una sesión de la bolsa de Nueva York el pasado febrero."Estoy totalmente sorprendido por su movilidad. Son como nosotros", dijo Makoto Taguchi uno de los visitantes al ver a un vídeo del ASIMO tocando el violín.La empresa Tmsuk presenta al "Security Dog", un robot-perro guardián (75 centímetros y cuarenta kilos), al que se le pueden dar instrucciones desde un teléfono portátil.Este robot reconoce la voz de su amo y cumple sus órdenes con tal habilidad que puede, aparte de vigilar, enviarle fotos al móvil.Con esa función se puede, por ejemplo, conocer la condición de un anciano que ya no puede moverse y permanece en cama.Otro ingenio contra la inseguridad es "Guard Robot C4", inventado por la empresa Sogo Keibi Hosho (SOK) que por el día puede ser guía y por la noche un guardián diligente de la casa o de la oficina.Sabe utilizar el ascensor, recorrer una ruta prefijada y, cuando detecta un incendio o signos de que alguien ha entrado a robar, da la alarma y envía imágenes tomadas con una cámara incorporada al centro de vigilancia.El "Guard Robot C4" saldrá al mercado el próximo 1 de abril a un precio inicial de 9,5 millones de yenes (70.985 dólares).Uno de los autómatas de más reciente aparición es el "Paro", un robot-foca que tiene el honor de haber sido ya registrado en el libro Guinness de los récords como "el más terapéutico" de todos.Sus inventores defienden que la blandura de su pequeño cuerpo y el encanto de sus movimientos crean tal sensación de alivio que lo convierten en el compañero ideal en los hospitales y centros de la tercera edad, donde ya es utilizado.El robot mueve los ojos con viveza, responde a las caricias y grita cuando le pegas por hacer algo que te disgusta."Para la gente que tiene alergia a los animales o miedo a ser mordida es muy útil", explica su inventor, el doctor Takanori Shibata del Instituto Nacional de Ciencias Industriales Avanzadas y Tecnología.Junto a estos robots listos ya para salir al mercado y orientados a convivir o divertirnos, en Robodex 2002 hay también otros capaces de prestar servicios humanitarios.Destaca entre ellos el "COMET-II", un robot-araña diseñado por la universidad de Chiba que con seis patas y dos brazos es capaz de detectar proyectiles que no hayan estallado o minas antipersonas metálicas o plásticas que estén enterradas hasta un metro de profundidad y de marcar la localización de los mismos.Otro de los robots más originales de esta edición es el "Saya", una cara mecánica recubierta con silicona capaz de mostrar seis expresiones distintas: sorpresa, horror, repugnancia, cólera, felicidad y tristeza.Está programado para realizar 44 movimientos faciales y diversas combinaciones entre ellos con los que muestra emociones similares a las del rostro de los seres humanos."Muy pronto podría haber un robot de estas características en cada familia", indicó Taichi Shiiba, del equipo de investigadores de la Universidad de Ciencias de Tokio que lo ha desarrollado."Lo que queremos que eliminar la frontera que separa humanos y a los robots", concluyó el investigador.En los cuatro días que durará la feria sus organizadores esperan que la visiten unas 65.000 personas.




