La Iglesia pide a alzados en armas silenciar fusiles en Semana Santa
La iglesia católica colombiana abogó por la esperanza, el perdón y la reconciliación al inicio de la Semana Santa, tras reconocer que el momento que vive el país es difícil.
Por Javier Vanegas Montoya Y Gustavo SantiagoMEDELLIN.--- La iglesia católica colombiana abogó por la esperanza, el perdón y la reconciliación al inicio de la Semana Santa, tras reconocer que el momento que vive el país es difícil.El presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana y arzobispo de Medellín, monseñor Alberto Giraldo Jaramillo, anunció que insistirá durante los días santos en que haya una actitud de esperanza, y levantar el ánimo de la comunidad creyente.Agregó que reiterará el mensaje del perdón y la reconciliación como la mejor actitud en el corazón de los colombianos para poner las cosas en su punto."Dios en su punto y el prójimo donde lo debemos tener" serán las reflexiones que el prelado planteará en sus sermones durante las ceremonias religiosas de la semana mayor, en la Basílica Metropolitana de Medellín.-Por respeto a Dios, al prójimo y a una nación que no debe perder su fe en busca de la paz , los grupos alzados en armas deben silenciar los fusiles en esta Semana Santa, expresó la iglesia Católica desde Córdoba.El obispo de Montería, Julio Cesar Vidal Ortiz, dijo que esta es la oportunidad para que los colombianos se unan en cadena de oración y pedir por la protección de los nacionales secuestrados , por el respeto a al vida, por la paz y por el eterno descanso del Arzobispo de Cali, monseñor Isaías Duarte Cancino."Hoy Domingo de Ramos, cuando la iglesia celebra la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén , los colombianos sin distingo de razas y grupos violentos debemos hacer una entrada triunfal pero a la reconciliación nacional , acabando con la barbarie", dijo el religioso.EL PAPA NO OFICIO LA MISADE DOMINGO DE RAMOS POR DOLOR EN UNA RODILLACIUDAD DEL VATICANO (EFE).- El papa Juan Pablo II no ofició la misa de Domingo de Ramos celebrada hoy en el Vaticano debido al persistente dolor artrítico en la rodilla que padece desde hace semanas, aunque si la presidió y leyó la homilía, en la que hizo una exaltación de la fidelidad.Por primera vez en su largo Pontificado, Juan Pablo II tuvo que renunciar a oficiar la tradicional Eucaristía en la explanada de la Plaza de San Pedro en una fecha tan señalada como la del inicio de la Semana Santa.Según fuentes vaticanas, el reumatólogo del Papa le aconsejó que no sometiese a excesivos esfuerzos a su rodilla derecha, que ha mejorado de los dolores de artrosis que padece desde hace un mes y que aún persisten.Las particularidades de la celebración de hoy, incluida la tradicional procesión de las palmas y los ramos de olivo, llevaron a los colaboradores de Juan Pablo II a convencerle de que el cardenal vicario Camilo Ruini le sustituyera en el oficio de la Misa.Se decidió de esta manera que el Pontífice presidiera el acto litúrgico y asumiera lo que se conoce como celebración de la palabra, que permite al oficiante estar sentado, y que el cardenal vicario se ocupara de la celebración eucarística, que obliga a estar de pie.Ayudado siempre por el maestro de ceremonias, Piero Marini, el Papa leyó la homilía con semblante cansado y algunos gestos de dolor, pero con voz firme, en una mañana batida por un fuerte y frío viento.El sermón estuvo dedicado a los jóvenes, ya que hoy se celebra la jornada mundial de la juventud a nivel diocesano, y se centró en el la fidelidad y la verdad."La verdadera fuerza del hombre -dijo el Pontífice- se ve en la fidelidad con la que es capaz de ser testimonio de la verdad, resistiendo a las amenazas, incomprensiones y hasta la persecución dura y despiadada".Dirigiéndose directamente a los miles de jóvenes presentes entre las 30.000 personas que acudieron a la Plaza de San Pedro, Juan Pablo II dijo que "sólo si estáis dispuestos a hacer esto, os convertiréis en la sal de la tierra y la luz del mundo".Precisamente éste será el argumento de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará este verano en la ciudad canadiense de Toronto, adonde el Papa invitó hoy "a chicos y chicas de todas las naciones, lenguas y culturas".Un domingo más la trágica situación que se vive en Oriente Medio estuvo presente en una celebración del Vaticano con una oración "por los habitantes de Tierra Santa y de la ciudad de Jerusalén que sufren por la violencia".Al término del oficio religioso, Juan Pablo II saludó en diversas lenguas a las personas congregadas ante la basílica de San Pedro, antes de entonar el tradicional rezo del Angelus.




