Minuto de silencio en Cali en memoria de Monseñor Isaías Duarte Cancino
En un minuto de silencio que se prolongó en el tiempo seguido de una plegaria por la paz, el Valle del Cauca encendió una luz en medio de la oscuridad a las siete de la noche del lunes, como homenaje póstumo al arzobispo de Cali, monseñor Isaías Duarte Cancino.
Por Guillermo Vallejo.Bogotá.--- En un minuto de silencio que se prolongó en el tiempo seguido de una plegaria por la paz, el Valle del Cauca encendió una luz en medio de la oscuridad a las siete de la noche del lunes, como homenaje póstumo al arzobispo de Cali, monseñor Isaías Duarte Cancino.En una multitudinaria manifestación en la Plaza de Caicedo, todos a una imploraron ante el Todopoderoso, justicia, paz, libertad y equidad, en nombre del Pastor que dedicó el 99 por ciento de su tiempo a la acción y el resto a las denuncias que le costaron la vida, dijo su asesor, el sacerdote Gersaín Paz.La arquidiócesis determinó que la noche del lunes las puertas de la Catedral de San Pedro no se cerrarán, debido a la afluencia masiva de feligreses de todos los estamentos de la sociedad que continúan llegando desde todos los puntos cardinales hasta el catafalco que contiene sus despojos mortales para darle el postrer adiós.Monseñor Isaías Duarte Cancino, será sepultado mañana en la fiesta de su devoto San José, Patrono de la Buena Muerte, que celebra su pascua anticipada. Murió el Pastor como Cristo, derramando su sangre hasta la última hora, agregó el levita.No fue él un policía con sotana, sino el hombre sensible que ayudaba a los menesterosos, desplazados y mendigos, amante de la gente y con una capacidad de gestión superior a la normal : mientras Cali ha construido cien parroquias en cien años, él elevó 45 en siete años, reseña el sacerdote Paz.Descansará para la eternidad en una cripta de la catedral al lado del primer arzobispo de la capital del Valle, monseñor Alberto Uribe Urdaneta hasta donde lo acompañarán mañana el nuncio apostólico, Beniamino Stella, delegado del Papa Juan Pablo Segundo, y los 90 obispos de Colombia.




