Por atentados FARC, sin energía y teléfono amplia zona del país
Más de sesenta municipios de distintas zonas de Colombia están sin energía y sin telecomunicaciones por los atentados terroristas cometidos en las últimas horas por la guerrilla de las FARC, que también ha destruido puentes y bloqueado carreteras, pocos días después de la ruptura del proceso de paz.
BOGOTA.--- Más de sesenta municipios de distintas zonas de Colombia están sin energía y sin telecomunicaciones por los atentados terroristas cometidos en las últimas horas por la guerrilla de las FARC, que también ha destruido puentes y bloqueado carreteras, pocos días después de la ruptura del proceso de paz.Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) lanzaron la ofensiva el mes pasado, pero la intensificaron la semana pasada después de que el presidente, Andrés Pastrana, anunciara el 20 de febrero el fin de las negociaciones de paz establecidas en enero de 1999, precisamente ante la arremetida terrorista.Según fuentes oficiales, con los últimos ataques contra torres de energía ocurridos entre el sábado y el lunes, al menos 69 municipios soportan cortes eléctricos en los departamentos del Huila, Cauca, Nariño, Meta y Caquetá.En estas dos últimas regiones está situada el área de 42.139 kilómetros cuadrados que sirvió como zona neutral para los diálogos de paz -desde finales de 1998 estuvo controlada por las FARC-, y que comenzó a ser recuperada el 21 de febrero por las Fuerza Aérea y después por el Ejército terrestre.Además, los insurgentes han colocado cargas de dinamita en cuatro puentes del Caquetá, aislando del resto del país la que fuera zona de distensión (desmilitarizada).Las FARC habían dinamitado la semana pasada una central eléctrica en Altamira (Huila), con lo que quedaron a oscuras casi veinte municipios de la zona, algunos de ellos los de la antigua área neutral.Debido a los atentados se encuentran sin fluido eléctrico 16 pueblos del Caquetá, 13 del Cauca y 9 del Meta, muchos de los cuales tampoco tienen servicio de telecomunicaciones de larga distancia porque las antenas fueron derribadas, ni agua potable, ya que los acueductos se bombean con electricidad.La incomunicación telefónica se registra desde el lunes por la noche en la región andina de Boyacá (nordeste), donde fue atacada otra antena que dejó aislados por teléfono a varios municipios.En Nariño, departamento situado a 800 kilómetros al suroeste de Bogotá y que limita con Ecuador, la mitad de las poblaciones sufren racionamientos de hasta cuatro horas diarias, mientras que la energía que se vendía a varias localidades ecuatorianas no ha podido suministrarse.Según cifras oficiales, las FARC han derribado este año más de cien torres de energía, cuya reparación vale cerca de 50.000 dólares por unidad y, aunque muchas han sido restituidas, en algunas casos los guerrilleros o las minas explosivas retrasan la labor de los operarios.Las FARC atentaron el 20 de enero contra una válvula del embalse principal del acueducto de Bogotá, y el lunes se informó de que cometieron otro ataque contra una compuerta, también en la zona montañosa situada a menos de 100 kilómetros de la capital.Sin embargo, las fuentes aseguraron que no se prevé racionamientos en el servicio de agua potable a Bogotá y once municipios vecinos.Técnicos de la empresa Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) y otras compañías estatales trabajan en la reparación de los daños, escoltados por las Fuerzas Militares.La ministra de Minas y Energía, Luisa Fernanda Lafaurie, condenó los atentados y dijo que "esto perjudica la economía del país".El presidente de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía, Francisco Ochoa, afirmó que en principio los atentados no incidirán en las tarifas, pero advirtió de que las perdidas para la economía son incalculables."Ojalá algún día la guerrilla entienda que volando torres no se hace patria y que los colombianos cada vez cultivan mayor antipatía por los hechos terroristas", expresó Ochoa.




