Los argentinos prefieren la "pesificación" a la dolarización
Seis de cada diez argentinos respaldan la "pesificación" o conversión a la moneda nacional de operaciones nominadas en dólares aplicada por el Gobierno, frente a dos de cada diez que quieren que el dólar sea la moneda del país.
BUENOS AIRES.--- Seis de cada diez argentinos respaldan la "pesificación" o conversión a la moneda nacional de operaciones nominadas en dólares aplicada por el Gobierno, frente a dos de cada diez que quieren que el dólar sea la moneda del país.El porcentaje de adeptos de la "dolarización", de la que es abanderado el ex presidente Carlos Menem, es el mismo que los que no opinan o no se inclinan ni por esa opción ni por la "pesificación", según los resultados de una encuesta de la empresa Gallup.El sondeo, de ámbito nacional y divulgado hoy por "La Nación", revela que el pesimismo se ha instalado entre los argentinos después de casi cuatros años de recesión, tres cambios de presidente y un aumento de la pobreza, el desempleo y la inseguridad.El 36 por ciento de los encuestados cree que su situación personal y familiar empeorará en los próximos doce meses, un 31 por ciento dice que continuará igual y un 21 por ciento piensa que mejorará.Sobre su situación actual con respecto a hace un año, un 75 por ciento considera que ha empeorado, un 22 por ciento que está igual y un 3 por ciento que ha mejorado.Entre los motivos para ser pesimistas más citados por los encuestados está la posibilidad de un rebrote inflacionario, después de haber tenido a raya a los precios durante once años con un sistema de paridad cambiaria con el dólar llamado convertibilidad.El 51 por ciento cree que con la devaluación del peso, que acabó con la convertibilidad, y el mercado libre de cambios, que están vigentes desde el 6 de enero y el 11 de febrero, respectivamente, los precios aumentarán mucho y un 33 por ciento opina que habrá incrementos pero no desmedidos.Dos de cada tres encuestados está en desacuerdo con las medidas adoptadas por el Gobierno que preside Eduardo Duhalde para reforzar las restricciones financieras conocidas como el "corralito", que impiden disponer libremente del dinero depositado en los bancos.Sin embargo, sólo seis puntos porcentuales separan a los que creen que nunca se van a devolver los depósitos retenidos en los bancos (48 por ciento) y los que creen que sí los devolverán (42 por ciento).Un dato curioso de la encuesta es que a pesar del malestar existente contra los bancos, que se manifiesta casi a diario en actos de vandalismo contra las oficinas bancarias, un 24 por ciento dejaría su dinero en la misma entidad que los tiene ahora si se levantara el "corralito".El 35 por ciento los sacaría y guardaría el dinero bajo el colchón u en otro lugar de su casa, un 8 por ciento lo depositaría en otro banco fuera del país y un 5 por ciento en otro banco pero en Argentina.El panorama se completa con otra encuesta publicada hoy en el diario "Clarín" de la que se desprende que el 45,9 por ciento de los argentinos apoya los "cacerolazos" como método de protesta para lograr el fin del "corralito", pero sólo un 39 por ciento dice participar en los actos organizados para batir las cacerolas.En enero, el porcentaje de los simpatizantes de los "cacerolazos" era de 37 por ciento.La encuesta de "Clarín", de la empresa Analogías, revela también que el presidente Duhalde tiene una imagen positiva del 43 por ciento, pese a que sólo un 20 por ciento aprueba su política económica.




