Primer bebe "in vitro" francés se llama Amandine y tiene 20 años
Morena, atractiva, sonriente, Amandine, primer fruto de la fecundación in vitro en Francia, desvela hoy su rostro al cumplir 20 años.
PARIS.---- Morena, atractiva, sonriente, Amandine, primer fruto de la fecundación in vitro en Francia, desvela hoy su rostro al cumplir 20 años."No soy una hazaña, estoy aquí, existo", dice la joven, al salir del anonimato en la portada del dominical "Journal du Dimanche", que el jueves la fotografió en un céntrico parque de París.Su nacimiento el 24 de febrero de 1982 en un hospital a las afueras de París, anunciado por sus "padres" científicos René Frydman y Jacques Testart, devolvió la esperanza a miles de parejas.De la joven Amandine, hasta ahora, sólo había unas fotos tomadas en sus primeras horas de vida. Se había protegido su anonimato y el de su familia.Estudiante de ciencias, que "hoy se siente capaz de adueñarse de su historia y su destino", decidió dar la cara para liberarse del peso del anonimato y poder ser lo que es: una joven como las demás, aunque no revela qué profesión la tienta porque "si digo más, la gente sabrá en que facultad estudio".Amandine vive en casa de sus padres, le gusta la música y el piano, juega al balonmano, y celebrará su cumpleaños con una fiesta con amistades.Como sus padres le explicaron, cuando era "muy joven", cómo había sido concebida, "es como si lo hubiera sabido siempre. Sin que fuera un problema especial, pero tampoco sin que lo habláramos mucho. Era un hecho", explica.Lo único que quizás la atormentó era "estar segura de que mis padres eran mis padres verdaderos, como cualquier niño puede hacerse la pregunta".Tranquilizada sobre el origen de sus progenitores, Amandine confiesa hoy que no le hubiera gustado tener como padre el anonimato de una donación de esperma."Evidentemente" no está en contra de la fecundación in vitro, pero también cree "que no hay que hacer niños a cualquier precio. Mis padres, por ejemplo, hicieron dos intentos para darme un hermano o una hermana. Luego desistieron".Amandine volvió hace poco al hospital Antoine-Béclere, en Clamart, donde llegó al mundo y del que su madre salió por un subterráneo para eludir a los pararazzi, mientras ella salía por la puerta grande en brazos de otra mujer.Le gustaría conocer al primer bebé "in vitro" británico, Louise Brown, que nació el 25 de junio de 1978, y a otros bebes-probeta, o Alexandre, el segundo en Francia que llegó al mundo gracias a esta técnica.Gracias a las técnicas de procreación asistida, más de un millón de niños han nacido en el mundo, de ellos 100.000 en Francia.Amandine tiene ganas de leer "todo lo que me puede concernir, empezando con ´L´oeuf transparent´, de Jascques Testart", que cuenta ante todo esa aventura científica que la joven ahora reivindica: "me toca ahora asumir ese pasado. Para construir bien mi futuro".




