Un experimento refuerza las posibilidades de vida en el espacio
Las bacterias pueden soportar unas condiciones de presión muy superiores a lo que se creía, lo que refuerza la posibilidad de que Marte o las lunas de Júpiter pudieran tener vida, según un estudio del Instituto Carnegie de Washington.
WASHINGTON.---- Las bacterias pueden soportar unas condiciones de presión muy superiores a lo que se creía, lo que refuerza la posibilidad de que Marte o las lunas de Júpiter pudieran tener vida, según un estudio del Instituto Carnegie de Washington.El experimento ha demostrado que la bacteria E. coli mantiene su metabolismo a una presión de 1.680 megapascales, lo que equivale a la existente a unos 50 kilómetros de profundidad bajo la superficie de la Tierra."Esto sugiere que algunos estratos profundos de Europa, Calixto o Ganímedes", todas ellas lunas de Júpiter, "pueden proporcionar condiciones viables para la vida, al margen de las altas presiones", señalan los autores del estudio en un artículo publicado en la revista "Science".Anurag Sharma y otros investigadores del Instituto Carnegie consideran que la capacidad de adaptación de algunas bacterias a presiones y temperaturas elevadas podría haberles hecho sobrevivir también bajo los casquetes polares de Marte.Las bajas temperaturas que registra Marte y otros planetas, así como las especiales condiciones de presión que poseen han sido siempre un factor para desestimar la posibilidad de vida en esos planetas.Sin embargo, el experimento dirigido por Sharma ha desbaratado estos impedimentos y amplia las posibilidades de vida en el espacio.La nave 2001 Mars Odyssey se encuentra en órbita del planeta rojo y, posiblemente esta semana, comenzará sus trabajos para analizar la superficie marciana, con la búsqueda de agua como uno de sus objetivos principales.También la luna de Júpiter Europa se considera una de las mas firmes candidatas en la existencia de vida en el espacio, ya que su superficie helada se considera uno de los hábitat que pueden haber permitido el desarrollo de alguna forma de vida.Las mismas condiciones extremas de presión y temperatura se han estudiado en la Tierra, para comprobar el comportamiento de algunas bacterias.La bacteria Escherichia coli, un microorganismo responsable de numerosas infecciones alimenticias, así como la denominada Shewanella oneidensis ha demostrado soportar condiciones extremas."La evidencia de viabilidad microbiana y actividad a esas presiones extremas", equivalente a 50 kilómetros bajo tierra, multiplica "el abanico de condiciones que representa el área habitable del sistema solar", señalan los investigadores en "Science".En los últimos años, el estudio de microorganismos denominados "extremófilos" ha demostrado que la vida puede desarrollarse en condiciones extremas.Algunas bacterias resisten las condiciones de un medio saturado de metano, donde se pensaba que nada podía vivir, en las profundidades del golfo de México, las bajas temperaturas de los hielos de la Antártida o el entorno hirviente de las fumarolas del Parque de Yellowstone, en Wyoming (EEUU).Hasta ahora se conocía bastante bien la adaptación de las bacterias a los medios salinos o de oxidación elevada, pero se creía que las temperaturas extremas y la presión elevada podían alterar la fisiología celular de las bacterias y, por tanto, destruirlas.El estudio de Sharma y sus colaboradores indica que las condiciones extremas de los casquetes polares de Marte o de las lunas de Júpiter no tienen porqué ser impedimento para que las bacterias se hayan desarrollado y sigan activas.




