Anuncian un adelgazante que consigue efectos similares al ayuno
Científicos de la Universidad John Hopkins han producido un compuesto químico adelgazante que reduce el apetito en los ratones y causa una pérdida de peso similar a la que se logra con el ayuno, lo que puede representar un avance en la lucha contra la obesidad, un problema que está llegando también a los países subdesarrollados.
WASHINGTON.--- Científicos de la Universidad John Hopkins han producido un compuesto químico adelgazante que reduce el apetito en los ratones y causa una pérdida de peso similar a la que se logra con el ayuno, lo que puede representar un avance en la lucha contra la obesidad, un problema que está llegando también a los países subdesarrollados.El patólogo y bioquímico Frank Kihajda, del equipo investigador, avisó de que "no hemos encontrado una medicina fabulosa que haga perder peso", aunque "lo que sí hemos hallado con el uso del compuesto C75 es un canal del cerebro que el cuerpo usa naturalmente para la regulación del apetito, por lo menos en los ratones", agregó.El 61 por ciento de la población de Estados Unidos tiene exceso de peso o es obeso, y existe una gran demanda por dietas y medicamentos para tratar ese problema, pero los científicos advirtieron de que pasarán años antes que se pruebe el C75 en seres humanos.La sustancia, inyectada y que aparentemente no es tóxica para los ratones, reduce o elimina el interés de los animales por la comida en unos 20 minutos.Según el protocolo experimental, ewl efecto del C75 desaparece unos pocos días después de la inyección, y los ratones retornan a sus hábitos de alimentación.Mientras tanto, la obesidad entre los humanos, una epidemia silenciosa en los países desarrollados, comienza a amenazar también a los países pobres, según las conclusiones del último encuentro celebrado por la Sociedad Estadounidense para el Avance de las Ciencias, AAAS, en Boston (Massachusetts), el pasado día 16.Los científicos asistentes afirmaron que la aparición de la obesidad en el Tercer Mundo no significa que esos países hayan dejado de ser pobres, sino que están importando modelos culturales y alimenticios ajenos a sus costumbres.Stanley Ulijaszek, un investigador de la Universidad de Oxford, sostuvo que el estilo de vida "McDonald" que llega desde EEUU, Australia y Nueva Zelanda a los países del Tercer Mundo puede tener una influencia importante en la aparición del problema.Por ejemplo, más de la mitad de las mujeres mexicanas en edad reproductiva padecen de obesidad, afirmó hoy el director del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Jaime Sepúlveda.Sepúlveda aseguró que la cifra de mujeres obesas creció en México el 50 por ciento en los últimos 11 años, lo que representa un serio problema de salud para el país, y añadió que las mexicanas gozan del "dudoso honor" de ser más gordas que las estadounidenses.El experto reveló que el peso promedio de las mujeres mexicanas es de 60,1 kilogramos y su estatura media es de 1,52 metros.La vida sedentaria, el tipo de alimentación de las sociedades más avanzadas y otros factores culturales, además de la predisposición genética, conducen al sobrepeso y la obesidad, dicen los especialistas.Marquisa La Velle, de la Universidad de Rhode Island, sostuvo que "la epidemia de obesidad responde a amplios cambios económicos y sociales, estilos de vida más sedentarios, dietas más ricas en calorías, una disminución del ejercicio y un aumento del tiempo ante el televisor", lo que ella denomina "una adaptación ecológica".La Velle afirmó también que, por primera vez en la historia "empiezan a convivir juntas la nutrición excesiva y la desnutrición".Por otra parte, según recientes informes de las autoridades de salud de EEUU, la obesidad causará pronto más muertes que el consumo del tabaco, al que se considera el factor de riesgo más grave entre los que pueden ser prevenidos.Mientras, una investigación publicada en la revista "Annals of Internal Medicine" en el mes de enero demostró que la obesidad aumenta también el riesgo de sufrir diabetes.El consumo de la llamada "dieta occidental" de carnes rojas, productos lácteos de alto contenido graso y los elaborados con harina refinada, es la causa de un aumento del 60 por ciento del peligro de sufrir diabetes entre hombres de más de 40 años.Por el contrario, el estudio señala que el consumo de frutas, verduras, granos integrales, pescado y aves reduce la incidencia media de la enfermedad el 20 por ciento.La obesidad es además un problema que hay que tratar desde muy temprana edad.Así lo certificó a finales de 2001 Nicolas Settler, experto en nutrición pediátrica en el Hospital Infantil de Filadelfia, en Pensilvania, que ha comprobado que muchos niños duplican su peso entre los cuatro y los seis primeros meses, lo que puede determinar un sobrepeso posterior.Settler afirmó además que "un ritmo rápido de ganancia de peso podría estar relacionado también con el desarrollo posterior de enfermedades cardiovasculares".




